MAURICIO
VICENT (LA HABANA)
El primer programa
televisivo al alimón entre Fidel Castro y Maradona no
tuvo desperdicio. Hubo halagos mutuos de calibre cincuenta: "Para mí
el comandante es un dios", dijo El Pelusa; "Maradona es el Che
del deporte", consideró el líder comunista. Después desplegaron las
complicidades antiyanquis: "Bush nos hizo mucho daño (...), en
mi humilde modo de pensar, es un asesino" (Maradona). "¿Quién promovió
a las tiranías sangrientas de Argentina? ¿Pretenden ahora que el más
desenfadado jefe de ese imperio sea recibido con canciones de amor?
(...) Es el hombre de la guerra" (Castro).
Incluso, con vistas a la Cumbre de las
Américas, que se celebrará la próxima semana en Mar del Plata y a la
que asistirá el presidente norteamericano, el ex futbolista hizo
compromisos de barricada: "Yo voy a ir encabezando, junto a mi hija y
muchos argentinos, la marcha del 4 de noviembre, repudiando que él
pise tierra argentina. Se lo prometí a mi comandante".
Durante tres horas y media, Castro y Maradona
comparecieron el jueves en la televisión cubana, un día después de que
Diego Armando entrevistara al mandatario para su programa La noche
del 10, que ha batido todos los récords de audiencia en Argentina.
La entrevista con Castro será emitida el lunes y, por el aperitivo
visto en Cuba, promete mucho morbo. Con excelente aspecto, Maradona,
que en 2000 llegó a la isla para seguir un tratamiento para superar su
adicción a la cocaína, dijo ante Castro que su apoyo y el de su
familia habían sido decisivos para superar sus demonios.
Castro comentó algunos goles famosos de
Maradona, pero no desperdició la ocasión para darle un zurriagazo a la
Unión Europea, por lo "cicateros" que, a su juicio, son "los europeos"
con las ayudas al Tercer Mundo cuando se producen catástrofes
naturales.
La combativa sesión conjunta terminó con un
regalo de Castro a Maradona, que el domingo cumplirá 45 años: unos
guantes de boxeo firmados por él y por el ex púgil cubano Teófilo
Stevenson, tres veces campeón olímpico de los pesos pesados.