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Conversaciones con Eduardo Sotillos

 

 
Joaquín Almunia, ex ministro y diputado del PSOE

 

"AZNAR NO HABRÍA LEGALIZADO EL PCE EN EL 77

 

Conozco a pocos políticos con tanta capacidad para sacar partido a la vida, incluidas las contrariedades, como Joaquín Almunia. Nacido en Bilbao -nada menos-formado en el Deusto de los mejores tiempos, forjado en el europeísmo de Bruselas cuando los españoles no pisaban fuerte, dirigente de UGT cuando se practicaba la doble militancia, dos veces ministro con Felipe González, secretario general del PSOE cuando hizo falta y candidato a la Presidencia de¡ Gobierno cuando la derrota dejó de ser dulce, Almunia sigue siendo hoy un modelo de hombre de partido sin veleidades escapistas. Preside la Comisión de Presupuestos del Congreso y un Laboratorio de Alternativas en la Fundación de¡ mismo nombre, donde trabajan intelectuales progresistas, sin comillas, con la finalidad de reflexionar sobre algunos de los grandes temas que preocupan a la sociedad y que esperan la respuesta de los políticos

Puestos a buscar respuestas, Joaquín, dame alguna sobre lo que ha ocurrido en Francia...

- Hay un conjunto de causas para explicar la caída de votos de los socialistas franceses, y, en general, de la socialdemocracia. Por un lado, un déficit político en la globalización que provoca una falta de simetría entre el lugar donde se producen los problemas y el sitio en el que se toman decisiones. Y eso afecta más a la izquierda, que se nutre de aquellos sectores de la ciudadanía que creen en la acción pública y esperan que los estados intervengan para corregir desigualdades, etc. La derecha cree más que el mercado lo resuelve todo. Pero también ocurre que la izquierda no está siendo capaz de presentar su propio proyecto diferenciado del que la derecha presenta como el único que se puede realizar dada la marcha de las economías.

- Parece que el entusiasmo por Europa empieza a aminorarse...

- Bueno, cuando se pregunta a los ciudadanos si quieren una Europa que avance y sea fuerte contestan que sí, pero cuando ven el actual modelo de Europa, como un lugar donde cada gobierno nacional va a discutir sobre lo suyo, sabe a poco y, a veces, provoca rechazos. la impotencia de Europa en el plano internacional, como en el caso de Palestina, a pesar de los encomiables esfuerzos de Javier Solana o Moratinos, no contribuye a despertar entusiasmos.

Ha sorprendido mucho el auge de los trotskistas en Francia, pero me gustaría recordar que esa es la ideología del líder del Sindicato de Estudiantes en España, Miriam Municio, que demuestra una cierta capacidad de movilización juvenil.

Reconozco que esas actitudes no me extrañan en la juventud, porque corresponden a un sentido de rebeldía propio de¡ momento generacional. Lo que me sorprende es que sea trotskista Arlette Laguiller, que ya fue candidata a la Presidencia de la República en 1974, hace veintiocho años, y, todavía más, que haya un once por ciento de electores que hayan dado su apoyo a esas candidaturas, abriendo un boquete para que se colara Le Pen.

- Seguramente es que no se lo imaginaban...

- No; yo he visto a la señora Laguiller, la misma noche electoral, diciendo en la televisión que estaba satisfechísima de lo que había conseguido y que le parecía muy bien que Jospin hubiera sido derrotado.

- Una de las conclusiones que parece haber sacado el PSF de la derrota, es que se ha acabado la izquierda plural y hay que apostar por la izquierda unida. Eso ya lo intentaste tú, de alguna manera, en las elecciones en las que fuiste candidato a la presidencia del Gobierno.

- Yo sostengo que, desde la caída del muro de Berlín, las diferencias en el ser izquierda, con la división entre socialistas y comunistas, han dejado de tener sentido. La única diferencia válida es, ya, entre la izquierda que tiene vocación de transformar desde el Gobierno la sociedad, y la que se conforma con ser testimonial. Esa es la ventaja de la derecha española, que todos van juntos.

- ¿Por eso no tenemos un partido presente a la extrema derecha?

- Porque la gente xenófoba o la ultra servadora que se opone a una regulación moderna del aborto o de las parejas de la que defiende privilegios insostenible Iglesia Católica, la que quiere desmantelar todos los resortes progresistas de nuestro sistema tributario, etc., todos esos votan al partido Popular. De la misma manera que le votan otras muchas personas que dicen estar acuerdo con esos planteamientos. Hay que reconocer que el PP tiene suficiente dad para asumirlos a todos.

-¿No será, también, que el PP es el que  mejor se envuelve en la bandera española frente a los nacionalismos?

- En España, desde la transición hasta ahora, no se había producido una exacerbación del nacionalismo español, y la extrema derecha no había tenido hueco. Ahora bien¡ desde que el PP tiene mayoría absoluta, Aznar, conscientemente, está volviendo al patriotissmo español, en lo que me parece una deriva peligrosísima, porque le puede dar, quizás, votos a corto plazo, pero le hace incurrir en una grave responsabilidad con el futuro de este país.                                                         

Cuanto antes cambie, mejor. El PSOE no debe cambiar, en este terreno, el discurso que viene manteniendo desde la Constitución: el de una España políticamente des­centralizada que puede identificarse con un Estado federal. la radicalización de Aznar a lo que nos debe obligar es a un esfuerzo mayor para explicar a los españoles que nuestro modelo es el que mejor se corresponde con nuestra realidad social.

- ¿ Fueron mejores los tiempos en los que PSOE y PNV gobernaban juntos en Euskadi?

- Desde luego nunca he visto a la sociedad vasca más integrada en su pluralidad que en aquellos años... Fue un tiempo muy positivo, también, pese a todo lo que ahora se diga, en el avance social contra el terrorismo y en la eficacia policial. Recordemos que el gran fruto de aquella coalición fueron los Acuerdos de Ajuria-Enea. los que los frustraron, tanto desde el campo del nacionalismo vasco como desde el es­pañol de Aznar, tendrán que asu­mir su responsabilidad ante la historia. Hay que recuperar la capacidad de dialogo, que no excluye la firmeza frente al terrorismo de ETA.

- En ese camino, ¿es positivo ilegalizar a Batasuna?

 - Muchos estamos convencidos de que la dirección de Batasuna está ahí para seguir las ordenes de ETA. Por eso, en los años ochenta el gobierno socialista no quiso que se inscribiera en el Registro de partidos a HB. luego los jueces echaron para atrás esa decisión... No estoy en contra de que se busque una solución para impedir que un grupo de gentes se aúnen con la intención de acabar con la democracia, pero quiero que quien impulse esa medida sepa muy bien cual es el siguiente paso y tenga preparada una estrategia política para impedir que la ¡legalización no produzca más efectos negativos que positivos. Quiero que la medida sea inequívocamente constitucional, y el proyecto del gobierno tiene aspectos flagrantes de inconstitucionalidad. Quiero que esa medida no se tome sin apurar hasta el final el consenso de todos los partidos democráticos. Nada de eso está en el proyecto de Aznar.

- Ya surgió la palabra consenso. ¿No crees que existe una parte de la sociedad que opina que debe asumir la responsabilidad de tomar decisiones el partido que gobierna, además con mayoría absoluta, y que la oposición se reserve el papel de alternativa?

- Creo que debe buscarse el acuerdo, hasta el límite, en cuestiones que afectan a los elementos constituyentes de una democracia, entre ellos el sistema de partidos. Y, viendo cómo se comporta Aznar en este tema, pienso que si hubiera sido presidente del gobierno en 1977 no hubiera legalizado al Partido Comunista. Con una actitud tan prepotente como la suya, nuestra transición no hubiera sido tan modélica. Ese talante autoritario es el que está impidiendo que el Parlamento pueda desarrollar su función de control del gobierno. Deberían refrescar algunos conceptos sobre lo que es la democracia...

- ¿Era necesario el Pacto sobre la justicia?

- No soy muy entusiasta de ese pacto, pero no tanto por su letra, sino por lo que ha sucedido después. El Fiscal General se comporta de forma todavía más arbitraria que antes de la firma del pacto, la parte del CGPJ elegida por el PP tiene un comportamiento más sectario que nunca, y en cambio no se ven resultados prácticos en los servicios. Pero es que, además, el Presidente del TC viene cometiendo atrocidad tras atrocidad cada vez que le ponen un micrófono delante, como un Rafael Hernando cualquiera, y tenemos un Presidente del Consejo de Estado que es un tertuliano cancerbero de los argumentos del Gobierno. ¿Dónde está, en ese cuadro, el espacio de la democracia, la defensa del pluralismo político?

- ¿Se roza la ilegalidad cuando se pregunta en el Parlamento por los créditos que se pudieran haber concedido al vicepresidente Rato o a su familia?

- Es imprescindible que cualquier persona pública esté dispuesta a enseñar su patrimonio, la financiación de sus deudas, y, si se me apura, dónde y cómo invierte su dinero. Más todavía un miembro del Gobierno. Pero es curioso que Rato se incomode por estas preguntas de la oposición, porque demuestra que es un desmemoriado respecto a cuando ellos se sentaban en esos bancos. Y, en cuanto a Rodríguez Ponga, basta saber que se relaciono con un personaje como el Nelson ese, para asegurar que no es la persona idónea para tener sus responsabilidades en Hacienda.

- ¿El problema de fondo no será el continuo trasvase del sector privado al público, y viceversa?

- Bueno, creo que es obscena la forma de producirse en estos años de gobierno de la derecha la confusión entre lo privado y lo público. Y es obsceno que se crean, los que están en responsabilidades públicas o privadas, en el derecho de tomarnos el pelo al resto. De hacer lo que quieren, al margen de cualquier norma ética, o jurídica en ocasiones, y encima pretender que no nos enteremos de nada o que, si nos enteramos, permanezcamos callados. Por este camino estamos abonando el descrédito de la democracia ante los españoles. Estos días en los que ya estamos dando vuelta a la declaración de la renta, es tremendo que muchas personas digan que no van a pagar impuestos mientras quien esté al frente de la Agencia Tributaria sea gente como Giménez Reyna o Ponga...

- En tu libro de Memorias, que recomiendo, te explayas sobre las primarias que te tocó experimentar. Hoy, parece que se han convertido en un estorbo..,

- Yo no aliento a nadie a que se presente. En el caso de Valencia se lo dije así a Ciscar, con quien me une una gran amistad, a posterior¡ de que tomara su decisión... Joaquín Leguina también sabe que no estaría de acuerdo con que se presentara. Pero el procedimiento en sí me parece bueno, siempre que se sepa en qué momento se utiliza y con qué fin.

Esa es la palabra. Fin de una charla tras la cual Joaquín Almunia salió disparado para comprar cartuchos de impresora y el último libro de Manuel Talens, del que le hablé con entusiasmo. No quise hurgar demasiado en la herida del Athletic de Bilbao. Ya nos veremos las caras en primera.

http://213.9.246.28/punto/siglo/historico/Sotillos/507%20almunia.htm

 

Conversaciones con Eduardo Sotillos, nº 507, 6 de mayo de 2002

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