CULTURA
MANUEL
TALENS: «ME GUSTAN LOS LIBROS QUE ME MACHACAN»
Se
presentó en Valencia «Hijas de Eva», su última novela
Por
ALFONS CERVERA
Los libros de Manuel Talens están llenos de ese humor que, según este
magnífico escritor, «es el único revulsivo que les queda a los
perdedores de la historia». Lo dijo el mismo escritor en el acto de
presentación de su última novela, «Hijas de Eva», recién
publicada por la editorial Tusquets, igual que «Venganzas», su
anterior libro de relatos. En este acto de presentación intervinieron
Juan Miguel Company, Carmen Alborch y Vicente Muñoz Puelles.
DOS
MUJERES
«Hay que gritar las cosas como las grita Manuel Talens», dijo Company.
Y se refería a los artículos periodísticos que Manuel Talens
publica semanalmente en la edición valenciana de El País. La
radicalidad de resistente, la fuerza implacable de un estilo que bebe
en Cervantes y en los de su tiempo, la radical ironía de sus novelas
fueron aspectos del autor que destacó Juan Miguel Company en sus
palabras. La novela cuenta la vida de dos mujeres que abandonan un
convento para liarse a dar tumbos por el mundo: «se trata de dos
mujeres que se niegan a aceptar un destino de subordinación por el
hecho de ser mujeres y, sobre todo, de ser mujeres pobres.
El escritor Vicente Muñoz Puelles señaló la
locuacidad de los personajes que aparecen en «Hijas de Eva» y cómo
el oficio de Manuel Talens es capaz de transformar en jocosas las
situaciones más crueles. «Esa jocosidad demuestra, entre otras
cosas, que el escritor se lo ha pasado bien escribiendo esta novela»,
añadió. Una novela ajena a las modas al uso y al tiempo es, en
palabras de Muñoz Puelles, esta historia que transcurre por caminos y
pueblos valencianos. «La inconformidad con el mundo es un motivo de
los novelistas para escribir sus historias y esa inconformidad está
en las novelas y en los artículos de Manuel Talens», concluyó Muñoz
Puelles.
Una lectura agradecida es la que realizó Carmen
Alborch de «Hijas de Eva». Pasárselo bien es un objetivo de
cualquier lector y Alborch («sólo soy una lectora, no una crítica
ni una escritora») apuntó las cualidades que hacen de esta novela
una novela atractiva: «no hay nada superfluo en ella, y detrás de
cada una de sus historias hay una posible y diferente novela-. De
novela fascinante la consignó Carmen Alborch para rematar gratamente
sus atractivos.
EL
COMPROMISO DEL ESCRITOR
«No creo en la imparcialidad de nadie frente al mundo», empezó
Manuel Talens esa mañana de domingo en la librería Crisol de
Valencia donde se presentaba su última novela. «Estamos en la época
de lo evanescente y esta ligereza ha llegado también al arte y a la
literatura de deshecho», dijo.
No se anda por las ramas Manuel Talens ni cuando escribe novela ni cuando
escribe artículos ni cuando habla. A mí me dedicó uno de esos artículos
que he colgado en las paredes de mi casa al lado de una portada
ampliada de «Maquis» y de una fotografía de Nina Simone que me
regaló El Flaco. Era el artículo de un escritor que reclama y se
reclama a sí mismo el compromiso de «mejorar la sociedad que nos ha
tocado vivir y la literatura ha de ser un acto de ese compromiso».
OJO
CON «EL SINDICATO DEL CRIMEN»
Cuando Manuel Talens habla y escribe de esa manera yo pienso en esos
escritorzuelos locales (esos que no publican porque no hay dios que
les publique lo que escriben y se lo han de publicar ellos mismos y
luego se conceden los premios de los que ellos mismo son jurados con
algunos autoridades del PP) que se reúnen en aquelarres rabiosos
contra ¡os escritores valencianos de izquierdas y han constituido
la delegación local y literaria del Sindicato del Crimen que ya
funciona en los madriles. Que Manuel Talens siga a su aire, que siga
entrañablemente, implacablemente enraizado en sus ideas sobre el
mundo y la literatura. Sus libros son la hostia; los tres que ha
publicado (pronto veremos, también en Tusquets, la reedición de su
primera y extraordinaria novela La parábola de Carmen la Reina).
Que Manuel Talens siga escribiendo las novelas que escribe y que sigan
gustándole, como él mismo dijo, los libros que le machacan.
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