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"No
creo en los Géneros"
Este
médico granadino publica su tercera novela, «Hijas de Eva». Un
relato a medio camino entre la novela picaresca y la crónica
sentimental
NIEVES
MARTIN
LA
DESIGUALDAD Histórica
de la mujer con respecto al hombre es una de las situaciones que más
obsesionan a Manuel Talens. Este granadino, médico de profesión,
acaba de publicar su tercera novela Hijas
de Eva (Tusquets). En ella, Talens plasma el lenguaje de la gente
de la calle dando voz a dos mujeres que buscan la felicidad de una
forma alocada. Fausta y Rosilda no son sólo pobres sino también
mujeres, lo que supone una maldad añadida. Con La
parábola de Carmen la reina y Venganzas tres obras componen su
corta pero intensa carrera literaria.
P.
¿Qué le ha fascinado para elegir una historia de principios de
siglo?
R.
Siempre
he pensado que la historia debe conocerse, porque nada nace del vacío.
Lo que somos en la actualidad viene condicionado por lo que sucede en
el pasado.
P.
Pero,
¿usted ha recordado o se ha documentado?
R.
Siempre
me documento sobre lo que escribo. Soy un novelista que ofrece mucha
historia y geografía en los mundos de ficción que creo. La carne de
los personajes es ficticia, pero el entorno en el que se mueven es
verdadero.
P.
¿En
qué género literario enmarcaría su novela?
R.
No
creo en los géneros. Son definiciones hechas a posteriori para
justificar cosas que han sucedido en el pasado. Pero es muy difícil
salirse de ellos, porque todo el mundo los utiliza. Esta novela
responde a tres tradiciones: novela de viajes, educación sentimental
y picaresca.
P.
¿Se
considera un contador de historias?
R.
Ante
todo. Si es una historia simple la convierto en un cuento. Cuando son
muchas enlazadas adquieren característica de novela.
P.¿Cómo
se le despertó ese interés por contar historias?
R.
De
mi abuela. Ya sé que es un tópico, pero trato de imitar el estilo
que ella tenía. Era una magnífica contadora de cuentos.
P.
¿Por
qué a la mujer de principios de siglo se le ha considerado siempre
una perdedora?
R.
El
mundo siempre ha sido narrado por hombres, empezando por la Biblia y
continuando por el resto. En la tradición judeo-cristiana en la que
nos movemos, la mujer siempre ha sido el elemento minoritario, pero
por razones históricas y políticas. En toda mi narrativa he tratado
siempre de darle voz a los perdedores, porque la historia siempre ha
sido escrita por los vencedores, en este caso el elemento masculino.
P.
¿A
qué hace referencia «Hijas de Eva»?
R.
En
el exergo sobre el Génesis que hay al principio de la novela queda
bien especificado. Es aquí
donde
Dios le dice a Eva que siempre estará sometida a Adán. En
Hijas
de Eva, las
dos protagonistas son dos tataranietas de Eva y pasan por los mismos
acosos que ella.
P.
¿Cómo surgió la idea de escribir la novela?
R.
Esta historia es un anécdota muy
corta que me contó una amiga a propósito de unas jovencitas que
fueron a un convento a principios de siglo. El resto es ficción.
P.
¿A qué tipo de público se dirige?
R.
Decía Umberto Eco que el narrador,
cuando escribe, lo hace para el mayor público posible. Mi única
función es escribir, a la espera de que me lea el máximo número
posible de lectores.
P.
¿Dónde está la documentación y la creatividad del escritor?
R.
El escritor de novelas, en el fondo,
hace un pacto con el lector. Cuando el público se introduce en el
mundo de ficción trata de creerse lo que le están contando. Por
ello, la
lógica
del mundo real es la lógica narrativa. Todas las claves que están
introducidas en Hijas
de Eva -citas
de libros inexistentes con verdaderos- de alguna manera aumentan la
credibilidad de ese pacto.
P.
Una vez dijo que tenía el deseo de
reparar el mundo, ¿por medio de la escritura
R.
Sí, aunque la escritura tiene un poder muy limitado puede cambiar
conciencias.
P.
Usted trabaja también escribiendo artículos. ¿Es muy diferente a la
novela
R.
Sí, a pesar de que el universo sea siendo el mismo. En la narrativa los
mundos son de ficción y nunca queda especificado que el narrador sea
yo. Mientras que en el periódico las opiniones guardan otra
perspectiva sobre lo que se dice.
P.
¿Se puede hablar de un humor especial en «Hijas de Eva»?
R.
Soy andaluz y como tal tenemos un sarcasmo y un humor muy típico.
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