Tras la dimisión de De la Rua, el peronista Adolfo Rodríguez Saá,
gobernador de la provincia de San Luis, ha asumido la presidencia
provisional de la Argentina. TELENOCHE INVESTIGA (http://www.telenocheinvestiga.com/notas/08-11-00/clasico/nota1.asp)
le tendió una trampa a los hombres de su organización y ahora el
asunto se halla en los tribunales. El texto (y los vídeos) que
describen dicha trampa están censurados por el momento. He aquí el
texto:
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Telenoche Investiga
San Luis pareció
florecer bajo el poder del gobernador Adolfo Rodríguez Saá y el Régimen
de Promoción Industrial que alentó la radicación de empresas a
cambio de exenciones impositivas. Pero funcionarios provinciales se
siguen valiendo de ese sistema para recaudar al margen de la ley.
Hoy se multiplican los galpones vacíos y las empresas fantasmas que
gozan de beneficios económicos sin producir.
[Foto de Rodríguez Saá]
No dio la cara. No dio
explicaciones. No respondió preguntas. Pero todos sus funcionarios
lo mencionaron como el único que toma las decisiones en la
provincia. "El Adolfo", como lo llama la gente, "El
León" para sus allegados, firma los decretos con fecha
adulterada que permiten que se sigan instalando empresas en la
provincia. A cambio pide dinero. Y así mantiene su poder.
La Promoción Industrial
fue pensada para generar trabajo y reactivar la economía de las
provincias. En San Luis produjo una explosión en los 80. En esa época
se radicaron 2 mil empresas, de las que hoy sólo subsisten 70. Son
las únicas que, por ley, deberían conservar los beneficios del
sistema. Pero, violando las normas, el gobierno provincial sigue
recaudando: promete los mismos privilegios a quienes quieran
instalarse en suelo puntano y a cambio se queda con una
"contribución". Una sola firma basta para garantizar la
operatoria y es la del máximo responsable de la provincia: el
gobernador Adolfo Rodríguez Saá.
En el 83, cuando fue
promulgada la Ley de Promoción Industrial, San Luis pareció un
paraíso. A las empresas, el Estado no les cobró ni el IVA ni el
Impuesto a las Ganancias, entre otros beneficios. Sin embargo,
apenas permanecen 70 empresas o galpones semivacíos que ofician
como depósito.
La ley tuvo vigencia por
15 años, hasta que un decreto del ex ministro de Economía Domingo
Cavallo en el 96 prorrogó los beneficios por otros 15 años, sólo
para aquellas empresas que, habiéndose instalado bajo el Régimen
de Promoción Industrial, continuaran produciendo. Sin embargo,
Telenoche Investiga probó que no es así: funcionarios del
Gobierno, bajo la tutela de Rodríguez Saá, implementan maniobras
que vulneran esa norma. Se trata de negocios millonarios que
provocan pérdidas graves para el Tesoro de la Nación.
La investigación
T.I. llegó a San Luis
simulando ser una consultora con dos clientes interesados en
instalarse en la provincia. El primer encuentro fue con Gustavo
Cerioni, funcionario de la Secretaría de Pequeña y Mediana
Industria de la Presidencia. Entre el 91 y el 97 se había desempeñado
como Subsecretario de Industria, y desde el 97 hasta el 98 como
Subsecretario de Acción Social. Es uno de los ejecutores de la política
de seducción desplegada por Rodríguez Saá para atraer empresarios
y uno de los especialistas en quebrantar la ley.
Cerioni le ofreció a T.I.
transferir los beneficios de una empresa que gozaba de Promoción
Industrial. Es decir, el equipo iba a convertirse en propietario de
una firma que se había instalado en San Luis bajo el sistema. Para
eso, era imprescindible que el decreto que se firmara para
permitirles gozar de los beneficios sin el pago de impuestos llevara
la fecha en la que Cerioni había sido funcionario. Violar la ley
era la única forma. Y debían firmar tanto él como el Gobernador.
El "decreto a
medida" tenía un costo. Sobre el cálculo de las exenciones
impositivas que gozaría la empresa en 15 años se sacaba un
porcentaje que iría a parar a la caja del gobierno provincial. Los
operadores de Rodríguez Saá habían aprendido de memoria la
operatoria: armar el mejor negocio para el cliente y cobrarle en
función de ese negocio.
En total, la gestión de
Cerioni valía más de dos millones de pesos. La idea era vender una
empresa beneficiada con la Promoción Industrial para no pagar
impuestos. La mano de obra era lo de menos: en San Luis, el trabajo
de un operario vale un peso la hora. Es, en realidad, en las
"contribuciones" para la provincia donde están los
egresos más importantes: la habilitación cada siete meses tiene un
costo; organizar un evento o una exposición valen también.
Silvio Closa ocupa un
puesto estratégico en el Ministerio de Industria y es el apoderado
de la empresa que quería vender Cerioni. Fue el segundo contacto de
T.I. y quien dio las garantías de su gestión para concretar la
operación.
En tanto, Rafael Echenique
es escribano de Gobierno. Su oficina está instalada en el mismo
edificio que Cerioni, a pasos de la Gobernación. Siendo el hombre
que Rodríguez Saá eligió para dar fe a los actos institucionales,
ante el interés de T.I. desplegó un amplio abanico de ofertas. Las
instalaciones fabriles que mostró valían entre 25 y 60 millones.
Esas cifras extraordinarias equivalían al monto que el supuesto
empresario ahorraría en la exención impositiva.
Existe otro negocio y
consiste en permitirle a un empresario cambiar el rubro de su firma,
un beneficio que sólo pudo solicitarse en el 96. De esta manera,
una empresa puede conseguir instalar otra, aunque sea para otro
producto, bajo el mismo Régimen de Promoción Industrial,
duplicando, en este caso, sus beneficios.
Las prácticas
fraudulentas que engendró este sistema se siguen, así,
desarrollando en terreno oficial: la Casa de Gobierno de San Luis. Y
todas las propuestas deben llevar la firma del Gobernador, que
termina avalando una estrategia para vulnerar la ley. El dominio de
"El Adolfo" o "El León" en la provincia es
absoluto, y el imperio que construyó en 17 años de gestión, un
caso sin precedentes en la historia argentina, parece inamovible.
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Qué es Telenoche Investiga
Telenoche
Investiga apareció por primera vez como una sección de Telenoche,
el noticiero de Canal 13, Argentina, en mayo de 1994. A partir de
junio de 2000 se convirtió en un programa semanal. En todos estos años,
el equipo de periodistas realizó más de 100 investigaciones que
incluyeron distintos temas como mafia de los taxis, corrupción en
la función pública y en los sindicatos, negocios ilícitos
alrededor de la salud y el descubrimiento de criminales de guerra en
nuestro país, entre otros.
Muchos de los trabajos periodísticos dieron
lugar a una posterior intervención judicial y al procesamiento y
condena de los culpables. María Laura Santillán y Juan Miceli
conducen el programa, con la participación del equipo que a lo
largo de estos siete años produjo las investigaciones más
resonantes de la televisión argentina.
Telenoche Investiga, el programa, obtuvo el
Martín Fierro al mejor programa periodístico del año 2000; así
como María Laura Santillán fue galardonada con el premio a la
mejor labor periodística femenina. También ganó el Premio
Broadcasting a la excelencia. Como una sección del noticiero más
galardonado de la televisión argentina -con 10 "Martín Fierro"
ganados y uno de oro- recibió varias distinciones individuales
como, por ejemplo, otros tres Broadcasting, incluyendo el de Platino
en 1998. Además, obtuvo distintos reconocimientos de facultades y
escuelas de periodismo de todo el país y de organizaciones no
gubernamentales por su trabajo comunitario.