I
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
México
7 de diciembre de 2002
A la Sociedad Civil Española y Vasca.
Península Ibérica, Planeta Tierra.
De Subcomandante Insurgente Marcos
México
Damas, caballeros y niños:
Les escribo a nombre de los ancianos, mujeres, niños y
hombres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, de
México, para saludarlos.
En fechas pasadas una carta de nosotros, leída en el
Aguascalientes madrileño, desató una polémica y una condena
en contra nuestra, porque la misiva era ambigua en lo que se
refiere a las acciones de la organización vasca ETA. A pesar
de que al inicio de la epístola se advertía que "nada es
accidental en los zapatistas" y que nos referíamos
claramente a la lucha política, y no a la armada, del pueblo
vasco, la falta de una condena explícita al terrorismo se
quiso interpretar como un apoyo del EZLN a ETA y a sus
acciones.
Debo decirles que la ambigüedad fue propositiva, así como el
tono entero de la carta. Buscamos provocar el temperamento
hispano de un hombre y echar a andar así una iniciativa
noble y honesta que, en la parte que nos concierne,
representa acaso la última oportunidad de lograr una
solución pacífica digna a nuestras demandas que son, como
todos los saben, el reconocimiento a los derechos y la
cultura indígenas.
Ustedes saben bien que nosotros no practicamos el
terrorismo, y que en repetidas ocasiones, en declaraciones
escritas y habladas, hemos condenado el terror, venga de
donde venga. Y si esta vez no lo hicimos explícito fue por
razones que ya se alcanzan a ver con claridad.
Para los familiares de las víctimas de ETA y del Estado
Español, entre las que se encuentran no pocos simpatizantes
de nuestra causa, nuestras sinceras disculpas si con esa
ambigüedad le faltamos el respeto a su dolor. Deseamos de
todos corazón que nos entiendan y que algún día nos perdonen
la parte que nos toca.
Lamentamos también que su sufrimiento haya sido manipulado
por el gobierno español para distraer y ocultar así su
criminal ineficacia en la catástrofe ecológica que se abate
sobre el noble pueblo gallego, y el que ha demostrado que se
puede organizar y resolver su problema mientras los
gobernantes se pasean en las páginas de sociales de los
periódicos madrileños.
Como ustedes saben, el juez Fernando Baltasar Garzón Real me
ha retado a un debate público sobre diversos temas. Hemos
decidido aceptar el debate y poner, como una de las
condiciones, que se realice un encuentro entre los
interesados y afectados por la problemática vasca, para que
se hablen y se escuchen, sin bombas, balazos y órdenes de
aprehensión. El tema del encuentro es El País Vasco:
Caminos.
Para la realización del encuentro, me he dirigido ya, por
medio de una carta, a la organización vasca ETA para pedirle
que declare una tregua unilateral de 177 días (iniciando el
día 24 de diciembre de este año) y se propicie así un
ambiente adecuado para la realización del encuentro.
Nosotros pensamos que algo debe hacerse para cambiar la
lógica criminal que se impone actualmente en todo el orbe.
Que al terror se le puede combatir con terror, pero no se le
puede vencer. Que los argumentos legales sirven para
justificar torturas, desapariciones, asesinatos, pero no
acaban con aquellos que que, con argumentos ideológicos o
religiosos, justifican la muerte de otros.
En el mundo de hoy se nos presenta una opción terminante
que, como todas las opciones terminantes, es una trampa. Se
nos obliga a elegir entre un terror u otro, y criticar a uno
supone apoyar al otro. En este caso, se nos obliga a escoger
entre el terrorismo de ETA o el terrorismo del Estado
español, y si nos deslindamos de uno es que somos cómplices
del otro. Ustedes y nosotros sabemos que la alternativa no
es una cosa o la otra, sino la que se construye como camino
nuevo, como nuevo mundo.
Sería hermosamente justo y aleccionador que, en medio de un
mundo polarizado donde la muerte y la destrucción sólo
varían de argumentos y sinrazones (donde condenar las
acciones punitivas de Bush equivale a apoyar la locura
fundamentalista de Bin Laden), sea en la península ibérica
donde se abra un espacio para darle una oportunidad a la
palabra.
Sería maravilloso que sea la dignidad ibérica la que le diga
al mundo entero que es posible, y necesario, darle una
oportunidad a la palabra.
Por todo esto, los estamos convocando a que se movilicen en
todo el suelo hispano para demandar, al gobierno español y a
ETA, eso: una oportunidad a la palabra.
Vale. Salud y, ¿si no es ahora entonces cuándo?, hay que
darle una oportunidad a la palabra.
Desde las montañas del Sureste Mexicano. Subcomandante
Insurgente Marcos
México, diciembre del 2002.

II
Euskadi Ta Askatasuna (Patria Vasca y
Libertad) al Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Dignidad.
Respeto. Solidaridad. Agur t'erdi!
Les escribimos estas líneas en respuesta
a la que ustedes nos hicieron llegar por medios públicos en el
periódico mexicano "La Jornada" el pasado 9 de diciembre.
Un idioma puede ser sólo un medio para
comunicarse. También es un medio para hacer daño y humillar. Hay
golpes que duelen y hay palabras que duelen más. Hay golpes que
hieren y palabras que matan.
Nuestro idioma (no éste que utilizamos
para comunicar con ustedes, que ya les leerán esta misiva) es el
euskara, el vascuence, la lingua navarrorum. Es un idioma viejo y
joven. Cuando el latín y el griego, ahora lenguas muertas, eran
las lenguas poderosas, como ahora lo son el inglés y el
castellano, nuestro idioma el euskara ya servía desde tiempo
inmemorial para decir "Monte" y "Río": "Mendia", "Ibaia".
"Agua" se dice "Ur"
"Tierra" se dice "Lur"
"Nieve" se dice "Elur"
Y cuando nos encontramos con alguien
decimos "Kaixo", "Agur" (y, paradojas, esta última palabra sirve
igualmente para decir "Adiós").
Por cierto, pueden poner en su
diccionario zapatista que "Dignidad" se traduce "Duintasuna" en
vascuence.
Y "Euskal Herria" es el Pueblo de los
vascos. Nosotros, los que luchamos con todas las armas que tenemos
a mano por la libertad de nuestro pueblo, preferimos decir que
Euskal Herria es el Pueblo del Euskara, nuestra lengua. Nuestra
lengua en nuestra tierra. Libre.
Y nuestros niños y niñas nos ven luchar.
A menudo sin vernos (en las mazmorras españolas y francesas, en la
clandestinidad, en la vida normal de nuestra sociedad consumista).
Pero lo entienden todo sin palabras. Seguro que como vosotros, los
niños y las niñas del EZLN. Nuestro pueblo es un pueblo viejo.
Vivimos en una tierra abierta, sólo protegida por sus montes y
valles y por sus habitantes que se niegan a vivir sojuzgados, que
quieren decidir por sí mismos sin que nadie les mande.
Nuestro pueblo tiene sus raíces hundidas
muy profundamente en la Historia. Tan profundamente que casi
estamos seguros que en las entrañas de la Tierra nuestras raíces
acarician las raíces del pueblo chiapaneco.
Y de ahí nace el respeto por su pueblo
que ustedes han mantenido vivo. Porque en sus manos callosas, en
sus ojos cansados, en sus pelos canos, sólo vemos las manos, ojos
y pelos de nuestros padres y abuelos, y de sus antecesores.
Sabemos que no siempre acertaron, que
hubo momentos difíciles en los que la decisión tomada fue errónea,
que lucharon con toda su voluntad incluso contra sus propios
miedosŠ Y que fueron derrotados más de una vez. Pero, sobre todo
sabemos que:
Izan zirelako gara eta garelako izango
dira. Que viene a decir algo así como: Porque fueron somos y
porque somos serán. Y eso nos lleva a respetarlos.
"Respeto" se puede traducir por "Begirunea".
Somos de aquí, tan de aquí que cualquiera
que viene a nuestra tierra, si lo desea, es uno de los nuestros.
No es el color de la piel la que nos hace vascos. Podríamos decir
con cierta ironía que es la tenacidad en la lucha por la libertad
la que nos mantiene vascos.
La dignidad de un Pueblo en lucha nos
provoca sentimientos de respeto. Nuestra organización ha recibido
la ayuda solidaria y militante de cientos y miles de hombres y
mujeres de todo el mundo. Hombres y mujeres que han debido saltar,
la mayoría de las veces, las trincheras de la desinformación y del
insulto para llegar a comprender nuestra lucha de liberación,
nuestros métodos, nuestros objetivos de justicia y libertad.
Es verdad que a veces parecemos un pueblo
egoísta. "¡En plena Europa y luchando con las armas en la mano!
¿Pero qué más quieren?" puede exclamar más de uno atendiendo al
nivel de vida que se goza en Europa gracias al expolio de los
pueblos del mundo.
Queremos la libertad. Simple y
llanamente. La libertad de decidir por nosotros mismos como
pueblo. Cómo organizarnos, cómo vivir, cómo solucionar incluso las
terribles injusticias que cometen los Estados europeosŠ
Nuestra solidaridad con la lucha del
pueblo chiapaneco es incondicional. Nunca les diremos cómo o qué
tienen que hacer (a no ser que nos lo pregunten). Siempre haremos
todo lo que esté en nuestras manos para ayudarles en su lucha.
Y "Solidaridad" se dice "Elkartasuna".
Estarán ustedes al tanto de que
recientemente un miembro de su Ejército, concretamente el
sub-comandate Marcos, nos escribió una misiva (lo cierto es que se
puso a escribir y escribió un montón, pero a nosotros nos viene a
cuento la que nos dirigió en su nombre); y como nosotros no somos
nada partidarios de jerarquías militares vamos a responderle al
sub-comandante directamente en las líneas que siguen:
Tras haber estudiado con detalle tanto la
carta que dirigía a nuestra organización, como el resto de cartas
publicadas en el mismo periódico, ETA le comunica lo siguiente:
-Tenemos serias dudas sobre la verdadera
intención de la propuesta de diálogo en la isla canaria de
Lanzarote que usted hizo. Nos parece más bien que se trata de una
maniobra desesperada para atraer la atención internacional
instrumentalizando para ello el eco de todo lo que tiene que ver
con el conflicto vasco, especialmente en el Estado español.
-La manera pública, sin consulta previa,
en la que usted ha realizado esta propuesta refleja una profunda
falta de respeto hacia el pueblo vasco y hacia todos los que desde
sus organizaciones estamos luchando de una u otra forma por la
libertad.
-ETA siempre está dispuesta a escuchar,
hablar y dialogar, respetando la voluntad del pueblo vasco y de
sus organizaciones. Muestra de ello son las diversas iniciativas
que hemos emprendido a lo largo de estos años de lucha. Sin ir más
lejos: negociaciones de Argel en el 89, propuesta de la
Alternativa Democrática en el 95, iniciativa política con
suspensión del accionar armado en 98-99...
-No renunciamos a emprender y acompañar
nuevas iniciativas en el futuro. Nuestra voluntad por una
resolución justa y global del conflicto está intacta. Pero han de
ser propuestas serias, basadas en amplios consensos y apoyos,
legitimados socialmente.
-También queremos dejarle claro que no
está en nuestros objetivos formar parte de ningún tipo de
«pantomima» u «opereta» para poder ganar el favor de las portadas
de los periódicos internacionales, las páginas web, o ser un
motivo para la próxima camiseta de moda en la Gran Vía madrileña.
-Por nuestra parte estamos dispuestos a
hacer todo lo posible para que el EZLN se informe mejor sobre el
conflicto que enfrenta al País Vasco con los Estados francés y
español.
-Si hay algo que globalizar en este mundo
es la justicia y el respeto. Es algo que deberíamos comenzar las
propias organizaciones revolucionarias o rebeldes. ETA siempre ha
evitado inmiscuirse en las decisiones tomadas por otras
organizaciones revolucionarias o rebeldes más allá de nuestras
fronteras. Siempre hemos limitado nuestra actuación a la
solidaridad total para con sus luchas, a la vez que nos
enriquecíamos con dicha experiencia. Siempre hemos mirado con
simpatía y hemos mostrado nuestra solidaridad para con las
organizaciones y personas que tanto en México, como en el Estado
español o en otras partes del planeta Tierra luchan como mejor
consideren por un mundo más justo y por la libertad para todos los
pueblos.
Sin más nos despedimos de ustedes.
Reciban un saludo rebelde y revolucionario de parte de los
indígenas de Europa. Agur.
Viva Chiapas Libre!
Gora Euskal Herria askatuta! -
Euskal Herria,
1 de enero de 2003 (nada es casual)
Euskadi Ta Askatasuna
E.T.A.

III
Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México.
9 al 12
de Enero del 2003.
A la
organización político-militar vasca Euskadi Ta Askatasuna
(ETA).
País
Vasco.
De:
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México.
Señoras y
señores:
Recibimos
la carta que, fechada el 1 de enero del 2003, nos enviaron a
través de agencias de noticias, periódicos, páginas web y
etcétera. Supimos de la existencia de su misiva el día 6 de
enero, pero no en la versión completa hasta que salió
publicada en el periódico mexicano La Jornada. A esa
versión nos referiremos.
La
noticia llegó como de por sí llegan las noticias acá. Estaba
yo en la letrina, pensando en lo que pasaría si ETA me
tomaba la palabra y cumplía mis deseos justo cuando
estuviera yo cumpliendo con necesidades que llaman
fisiológicas. Ya me imaginaba las cabezas de los periódicos
del día siguiente: "Muere el Sup víctima de su bocota", y
luego el balazo (es un término periodístico, no lo que
ustedes piensan): "Quedó hecho mierda" (bueno, los
periódicos que cuidan las buenas maneras y salvaguardan las
buenas costumbres pondrían "Quedó hecho popó"). Y todos los
diarios publicarían un desplegado, firmado por las mentes
más lúcidas y elegantes de México y España, que rezaría "De
por sí nosotros siempre dijimos que ese tío era una mierda".
En fin, estaba yo en reflexiones de este tipo (que tanto
entusiasman a Savater y cía) y regresando a la comandancia,
cuando llegan a buscarme los comandantes Tacho, Mister y
Brus Li (y no "Bruce Lee", como ponen en los periódicos) y
me dicen:
-Escuchamos en las noticias que ya respondió ETA.
-¿Ah sí?
¿Y qué dicen?
-Te
regañan.
-Bueno,
eso ya es un deporte internacional. Además ¿cómo que "te
regañan"? Será "nos regañan", ¿no que por mi voz habla la
voz del ezetaelene?
-No, te
regañan a ti. Así es el trato: a ti te tocan los regaños y a
nosotros las felicitaciones -dice Mister. Y agregó: -Tal vez
alguien manda la carta completa.
Eso tardó
un tiempo bastante largo, sobre todo si se toma en cuenta
que, se supone, somos una guerrilla "posmodernista", con
todos los adelantos de la tecnología y que "surfeamos" por
el ciberespacio.
Ya con la
carta en las manos, la leyeron y después me la pasaron con
un "¡Uy!" sarcástico.
Tacho
preguntó: -¿Por qué será que dicen eso de que "sabemos que
no siempre acertaron"?
Omar
respondió, sonriendo: -Yo creo que porque no acertamos
cuando pusimos al Sup de vocero.
Las
carcajadas deben haberse escuchado hasta el País Vasco.
El
comandante David se me acercó y me consoló: "No les hagas
caso, están bromeando". La comandanta Esther trató de decir
algo pero la risa se lo impidió. En cambio, la comandanta
Fidelia ofreció prepararme un té y me dijo: "Hay que
responderles, sobre todo lo de los niños y niñas del EZLN".
"También
esto otro", dice Tacho y me marca, con un lapicero que
alguna vez fue del General de División Absalón Castellanos
(General del ejército federal mexicano, famoso por asesinar
indígenas y perseguir, torturar, encarcelar y matar voces
disidentes; fue tomado prisionero por fuerzas zapatistas en
1994, juzgado y condenado a la pena de cargar el resto de su
vida con el perdón de quienes fueron sus víctimas), algunos
párrafos de su carta de ustedes.
Así que
aquí les va:
Primero.-
Les aclaro que los niños y niñas del EZLN no entienden todo
sin palabras, como ustedes suponen erróneamente en su carta.
Nosotros
los tratamos de por sí como niños. Es el poderoso con su
guerra el que los trata como adultos. Nosotros les hablamos.
Les enseñamos que la palabra, junto con el amor y la
dignidad, es lo que nos hace seres humanos. No les enseñamos
a pelear. O sí, pero a pelear con la palabra. Ellos
aprenden. Saben que si nosotros estamos en esto es para que
ellos no tengan que hacer lo mismo. Y hablan y también
escuchan.
Contra lo
que ustedes dicen, nosotros les enseñamos que las palabras
no matan, pero que sí se puede matar a las palabras y, con
ellas, al ser humano.
Les
enseñamos que hay tantas palabras como colores, y que hay
tantos pensamientos porque de por sí el mundo es para que en
él nazcan palabras. Que hay pensamientos diferentes y que
debemos respetarlos.
Que hay
quien pretende que su pensamiento debe ser el único y que
persigue, encarcela y mata (siempre escondido detrás de
razones de Estado, de leyes ilegítimas o "causas justas") a
los pensamientos que son diferentes.
Y les
enseñamos a hablar con la verdad, es decir, con el corazón.
Porque la mentira es otra forma de matar la palabra.
En la
lengua de los hombres murciélagos, los que hablando se van
orientando en su caminar, los tzotziles, hablar con la
verdad se dice "YALEL TA MELEI".
Les
enseñamos a hablar y también a escuchar. Porque aquel que
sólo habla y no escucha, termina por creer que lo que dice
es lo único que vale.
En la
lengua de los tzotziles, los que escuchando se van
orientando en su caminar, escuchar con el corazón se dice "YATEL
TAJLOK 'EL COONTIC".
Hablando
y escuchando palabras es como sabemos quiénes somos, de
dónde venimos, y a dónde va nuestro paso. También es como
sabemos del otro, de su paso y de su mundo. Hablando y
escuchando palabras es como escuchamos la vida.
Segundo.-
Veo que tienen sentido del humor y que nos descubrieron:
nosotros los zapatistas, que nunca hemos tenido la atención
de la prensa nacional e internacional, quisimos "usar" el
conflicto vasco que, como es evidente, tiene buena prensa de
sobra. Es más, desde el día en que nos referimos
públicamente a la lucha política en Euskal Herria, los
comentarios positivos sobre los zapatistas, en la calle y en
la prensa nacional e internacional, han ido en ascenso.
Respecto
a que no quieren ser parte de ningún tipo de "pantomima" u
"opereta", lo entiendo. A vosotros os gustan más las
tragedias.
En lo que
se refiere a que rechazan "ser un motivo para la próxima
camiseta de moda en la Gran Vía madrileña", pues eso malogra
nuestro plan de poner un puesto de souvenirs zapatudos en
dicha vía (que era como pensábamos cubrir los gastos del
viaje). Además dudo que alguien se atreva a llevar puesta
una camiseta con ETA de motivo (y no por que les falten
simpatizantes -que los tienen y no lo olvidamos-, sino
porque si ilegalizan a Batasuna porque no condena la lucha
armada de ETA, imagínense lo que le harían a alguien con una
camiseta que dijera "Gora ETA"). Por lo demás no pensábamos
pedirles autógrafos o pelearnos con nadie por compartir el
estrado con ustedes.
Que el
encuentro sería algo serio estaría garantizado porque no lo
organizaríamos nosotros (que sólo nos especializamos en
zarzuelas y teatro del absurdo), sino las fuerzas políticas
y sociales vascas, que fue a quienes propusimos,
públicamente, que lo organizaran y realizaran, aun cuando no
se pudiera hacer el debate con Garzón, sea por obstáculos de
los gobiernos español y mexicano, o sea por el desacuerdo de
él o de ETA.
Tercero.-
"La manera pública, sin consulta previa", en que lanzamos
nuestra iniciativa de UNA OPORTUNIDAD A LA PALABRA es de por
sí como hacemos las cosas los zapatistas. No hacemos
previamente acuerdos "en lo oscurito", para luego fingir que
proponemos cosas que ya fueron pactadas de antemano.
Además no
tenemos ni los medios, ni el interés, ni la obligación de
"consultar" a ETA antes de hablar.
Porque
los zapatistas hemos conquistado el derecho a la palabra: a
decir lo que nos venga en gana, sobre lo que nos venga en
gana y cuando se nos venga en gana.
Y para
eso no tenemos que consultar ni pedirle permiso a nadie. Ni
a Aznar, ni al rey Juan Carlos, ni al juez Garzón, ni a ETA.
Cuarto.-
Lo de que le hemos faltado el "respeto al pueblo vasco" es
algo de lo que también nos acusó Garzón (el cual, en
consecuencia, debe auto-declararse ilegal, por coincidir con
ETA en sus planteamientos) y toda la derecha hispana y
vasca.
Debe ser
porque el proponer darle una oportunidad a la palabra
contraviene los intereses de quienes, desde posiciones
aparentemente contrarias, han hecho de la muerte de la
palabra su negocio y su coartada.
Porque el
gobierno español mata la palabra cuando ataca al idioma
vascuense euskera o lengua navarrorum, cuando hostiga y
encarcela a los periodistas que "osan" hablar del tema vasco
incluyendo todos los puntos de vista, y cuando tortura
presos para que confiesen lo que le sirva a la "justicia"
hispana.
Y ETA
mata la palabra cuando asesina a quienes la atacan con
palabras, no con armas.
Quinto.-
Respecto a que ETA está dispuesta a "hacer todo lo posible
para que el EZLN se informe mejor sobre el conflicto que
enfrenta al País Vasco con los Estados francés y español",
rechazamos su disposición. No estamos pidiendo que nadie nos
informe. Estamos informados, y mejor de lo que muchos
suponen. Si no expresamos esta información, que es también
una opinión, es porque entre nuestros principios está el de
que los asuntos de cada Nación corresponden a cada pueblo,
por eso señalamos que nosotros no hablaríamos en el
encuentro "Una oportunidad a la palabra".
Pero ya
que están tan dispuestos a informar, creo que a quien
deberían informarle es al pueblo vasco.
Nosotros
pedimos una oportunidad para la palabra. Para eso debimos
dirigirnos a varios actores del conflicto vasco. Lo hicimos
porque es nuestro deber, no porque nos apasione escribirle a
Garzón o a ETA. De una u otra forma, desde distintos puntos
del espectro político e intelectual mexicano, español y
vasco (ustedes incluidos), han tomado esa oportunidad y han
hablado (aunque la mayoría para regañarnos). Así que, aunque
sea refunfuñando y pontificando, están ya dándole una
oportunidad a la palabra. Y de eso se trata.
Sexto.-
Está el asunto éste de la representatividad.
El juez
Garzón alega representar a los pueblos español y vasco (y
une a esa representación al rey, a Pepillo y a Felipillo), y
si ofendo a los susodichos entonces ofendo a todo el pueblo
español y vasco.
ETA alega
representar al pueblo vasco, y si la ofendemos al proponer
una oportunidad a la palabra, entonces ofendemos a todo el
pueblo vasco.
Ignoro si
los pueblos vasco y español están de acuerdo con ser
representados por unos y otros. Toca a ellos decidirlo, no a
nosotros.
A
diferencia del juez Garzón y de ustedes, nosotros no
alegamos representar a nadie, sólo a nosotros mismos. No
representamos a todo el pueblo mexicano (hay muchas
organizaciones políticas y sociales en este país). No
representamos a la izquierda mexicana (hay otras
organizaciones de izquierda consecuentes). No representamos
a la lucha armada mexicana (hay cuando menos otras 14
organizaciones político-militares de izquierda). Tampoco
representamos a todos los pueblos indios de México (hay,
afortunadamente, muchas organizaciones indígenas en México,
algunas mejor organizadas que el EZLN).
Así que
nunca hemos dicho que las tonterías que nos han dedicado,
tanto Garzón como ustedes, ofenden "al pueblo de México" o
"a los pueblos indios". Nos conciernen a nosotros, y no nos
escondemos detrás de supuestas representaciones que, en la
mayoría de los casos, se asumen sin que los "representados"
se enteren.
Séptimo.-
Sabemos que en el (des) concierto de las organizaciones
revolucionarias y de vanguardia en el mundo, los zapatistas
no tenemos lugar ni en la retaguardia. Eso no nos hace
sentir mal. Al contrario, nos satisface.
No nos
apena el reconocer que nuestras ideas y propuestas no tienen
como horizonte la eternidad, y que hay otras ideas y
propuestas mejor planteadas que las nuestras.
Así que
hemos renunciado al papel de vanguardia, y a obligar a nadie
a aceptar nuestro pensamiento con otro argumento que no sea
la fuerza de la razón.
Nuestras
armas no son para imponer ideas o formas de vida, sino para
defender un pensamiento y un modo de ver el mundo y
relacionarse con él que, sí, puede aprender mucho de otros
pensamientos y vidas, pero también tiene mucho que enseñar.
No es a
nosotros a quienes tienen que exigir respeto. Ya ven que
como "vanguardia revolucionaria" somos un fracaso, así que
nuestro respeto no les serviría de nada.
Con quien
tienen que ganarse el respeto es con su pueblo. Y una cosa
es "respeto", y otra muy distinta es "miedo".
Sabemos
que están enojados porque piensan que no los tomamos en
serio, pero no es su culpa.
Nosotros
de por sí no tomamos en serio a nadie, ni siquiera a
nosotros mismos.
Porque
quien se toma en serio acaba por pensar que su verdad debe
ser verdad para todos y para siempre. Y, tarde o temprano,
dedica su esfuerzo no a que su verdad nazca, crezca, dé
frutos y muera (porque ninguna verdad terrenal es absoluta y
eterna), sino a matar a todos aquellos que no acatan esa
verdad.
No vemos
por qué pudiéramos preguntarles qué hacer o cómo hacerlo.
¿Qué nos van a enseñar? ¿A matar periodistas porque hablan
mal de la lucha? ¿A justificar la muerte de niños por
razones de la "causa"?
Ni
necesitamos ni queremos su apoyo o solidaridad. Tenemos ya
la solidaridad y el apoyo de mucha gente en México y en el
mundo.
Nuestra
lucha tiene un código de honor, heredado de nuestros
antepasados guerreros, y contiene, entre otras cosas: el
respetar la vida de los civiles (aunque ocupen cargos en los
gobiernos que nos oprimen); el no recurrir al crimen para
allegarnos de recursos (no robamos ni en la tienda de
abarrotes); y el no responder con fuego a las palabras (por
mucho que nos hieran o nos mientan).
Pudiera
pensarse que al renunciar a esos métodos tradicionalmente
"revolucionarios", renunciamos a avanzar en nuestra lucha.
Pero, a la tenue luz de nuestra historia, parece que hemos
avanzado más que quienes recurren a tales argumentos (más
por demostrar su radicalidad y consecuencia, que por su
efectividad para la causa).
Nuestros
enemigos (que no son pocos ni sólo están en México) desean
que recurramos a esos métodos. Nada sería más agradable para
ellos que el EZLN se convirtiera en la versión indígena y
mexicana de ETA. De hecho, desde que hemos tomado la palabra
para referirnos a la lucha del pueblo vasco, nos han acusado
de eso.
Desgraciadamente para ellos, no es así. Y no será.
Por
cierto, en la lengua de los guerreros de la noche "Luchar
con honor" se dice "PASC 'OP TA SCOTOL LEQUILAL".
Vale.
Salud y no pretendemos decirle a nadie lo que debe hacer,
sólo pedimos una oportunidad a la palabra. Si no se la
quieren dar, ni modos.
Desde las
montañas del Sureste Mexicano y, pese a quien le pese, a
nombre
de los
niños, niñas, hombres, mujeres, ancianos y ancianas del EZLN.
Subcomandante Insurgente Marcos.
Cuartel
General del Ejército Zapatista
de
Liberación Nacional.
México,
Enero de 2003.
P.D.
Antes de que se me olvide (Tacho me lo ha recordado),
respecto a su final de "¡Viva Chiapas Libre!": Nosotros no
les pedimos respeto, sino conocimientos de geografía.
Chiapas es un estado del sureste mexicano. Ninguna
organización ni individuo se plantea luchar por liberar
Chiapas (bueno, sí, una vez lo planteó el PRI chiapaneco,
molesto porque el ejército federal mexicano no se decidía a
aniquilarnos), mucho menos los zapatistas. Nosotros no
queremos independizarnos de México. Queremos ser parte de
él, pero sin dejar de ser lo que somos: indios. Así que,
puesto que nosotros luchamos por México, por los pueblos
indios de México, y por todos los hombres y mujeres
mexicanos, sin importar si son indios o no lo son, el final
debería decir: ¡Viva México con sus Indígenas!
P.D.
"ACCIDENTAL".- Algo debe haber pasado, en tiempos
anteriores, en las fechas en las que se inicia y termina
esta carta.
OTRA
P.D. Tal vez sea ya evidente, pero como quiera lo
remarco: también me cago en las vanguardias revolucionarias
de todo el planeta.
