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From: Eduardo Heluani <mailto:eduardo.heluani@tin.it>
Sent: Tuesday, May 15, 2001 2:18 AM
Subject: Evviva la democrazia italiana
Ganó la derecha en Italia. El pueblo, una vez más eligió a
quien lo dominará y no solo por que Berlusconi ha triunfado, pués
la situación no cambiaba si el resultado hubiera sido distinto.
No existen grandes diferencias en las plataformas políticas de
las dos coaliciones mayoritarias y a pesar que el
centro-izquierda presenta una linea aparentemente más
"blanda", al final de cuentas es esa izquierda
moderada la que hace el trabajo sucio, facilitada por el hecho
que sus electores, después de votar, no pueden ir a protestar
en el único terreno que historicamente les pertenece: la plaza.
El hecho de que el pueblo vote por un partido que
anticipadamente le anuncia las medidas antipopulares que
pretende realizar, se explica solo en caso que ese pueblo no
logre discernir que esas medidas son contrarias a sus intereses.
Esta incapacidad se debe a la desinformación y/o a la mala
información que promueven los medios de comunicación,
servicios que no están de la parte del poder, sino que
constituyen el poder mismo.
En Italia hay un servicio médico totalmente gratuito (o casi) y
en la mayor parte de los casos es excelente. Los hospitales están
equipados con tecnología de vanguardia, medicamentos e
infraestructuras ejemplares para cualquier estado civilizado. No
obstante, para justificar la privatización del sistema
sanitario, los medios señalan hasta el hartazgo los defectos
que realmente el servicio público tiene, en lugar de proponer o
exigir las mejoras necesarias. Desinformación.
En Italia no se puede despedir libremente a un empleado sin una
justa causa. Estas disposiciones se basan en el derecho de un
trabajador a vivir tranquilamente de su trabajo, sin el temor de
ser despedido en cualquier momento. Angustia que resulta dramática,
sobre todo cuando se llega a los 50 años, cuando ya se es muy
viejo para encontrar un nuevo empleo y se es demasiado joven
para sentirse inútil. No obstante, para justificar la
liberalización del trabajo, los medios repiten hasta el
cansancio que éste sistema produce desocupación pués los
empresarios tienen miedo de tomar gente. No dicen nada sobre la
reducción del costo de la mano de obra que produce un sistema
liberalizado, y nada dicen sobre los despidos masivos que
produce la robotización en las industrias. Mala información.
En Italia, como en cualquier otro país del mundo, existe la
delincuencia en todos los niveles, desde las asociaciones para
delinquir, como la mafia, hasta el insignificante carterista.
Los medios martillan en todas las formas posibles e imaginables
sobre la necesidad de fortalecer las fuerzas del orden. Nada
dicen que el problema de la delincuencia se resuelve con trabajo
y educación. Ni tampoco dicen que los accidentes de trabajo
producen más muertes que la delincuencia, a causa del ahorro
patronal en materia de seguridad laboral. Desinformación y mala
información.
Así es como el pueblo vota por quienes le privatizarán el
sitema sanitario, previdencial y educativo, por quien lo dejará
sin trabajo y por quienes le darán palos o lo arresten cuando
salga a protestar por su justo derecho a la salud, la educación
y el trabajo.
Pero no todo el pueblo está desinformado, hay un sector que
estas cosas las entiende, ese pueblo de izquierda que
desgraciadamente no ve otra alternativa que votar
"contra" la derecha y no "por" sus ideales.
Así es que se cae en la trampa del bipolarismo: o se vota por
los opresores o por los mandantes de sus opresores. Una cuestión
de simpatía, no "desperdiciar" el voto, no dejar que
gane la derecha. Realimentando esa izquierda de "progres"
que miran para otro lado cuando escuchan la palabra comunismo,
porque es cosa vieja. Esa manga de "pejertos"
sostenedores de la inevitabilidad de la globalización, de la
necesidad de estar dentro de la OTAN y del orgullo de haber
participado en la guerra "humanitaria" en la
Yugoslavia (me refiero alla agresión en el Kosovo). Ese grupo
de atorrantes trepadores, que se autodenominan centro-izquierda
pero que en realidad compiten con la derecha en los actos de sus
gobierno. Y no es verdad que desde la caída del muro la
izquierda no puede encontrar el justo camino porque hay partidos
de izquierda que todavía mantienen sus principios, que son los
intereses del pueblo. Pero por esa misma razón son
completamente oscurados por los medios de comunicación y así
condenados a ser siempre minoría porque peligrosos para el
sistema. Si no apareces en televisión, no existes, y si no
existes no constituyes un peligro. Por eso el voto de conciencia
no es un voto desperdiciado pués sirve para contarnos, para
decir aquí estamos. El incremento de los votos a Rifondazione
Comunista nos indica que por suerte algunos están empezando a
comprender estos conceptos, pero no son suficientes todavía. El
odio por Berlusconi ha traicionado muchos electores que votaron
"contra" y no "por". Hoy podemos decir que
verdaderamente desperdiciaron sus votos.
Berlusconi, hace unos años, de la "nada" construyó
un partido que hoy llega a obtener casi un 30% de los votos,
mientras Rifondazione Comunista se mantiene alrededor del 5%.
Esa "nada" se llama un grupo de empresas que incluyen
casualmente tres canales de televisión, periódicos,
editoriales, bancos, compañias de seguros, etc., etc., etc.. El
hombre más rico de Italia y uno de los 20 más rico del mundo.
Ni siquiera los numerosos procesos penales en su contra pudieron
contrarrestar la acción "purificadora" de sus medios
de comunicación. Berlusconi está procesado, entre tantas otras
cosas, por presunta asociación mafiosa, reciclaje de dinero y
falso balance. Gracias a los medios de comunicación, hoy es
nuestro Presidente del Consiglio. Si no fuese por la inmunidad
parlamentaria, seguramente estaría entre rejas.
Un abrazo
Eduardo Heluani