Los disturbios
del FMI
Transcripción
de una entrevista radiofónica con Greg Palast, periodista de la
BBC y el Observer de Londres, por Alex Jones, para el
Alex Jones Radio Show [Estados Unidos], lunes 4 de marzo, 2002.
(Cortesía de Un Gran Oyente). Traducción del inglés: R. D.
Alex Jones: Esto es pavoroso.
¿Puede darnos detalles y decirnos qué es lo que los
economistas han hecho?
Greg Palast: Bueno, le diré dos cosas. Una: hablé con
el ex economista-jefe, Joe Stiglitz, quien fue despedido por el
Banco (Mundial). Así que en representación de la BBC y el Guardian
me pasé un buen tiempo interrogándolo. Era como una de esas
escenas de Misión imposible, donde el hombre viene del
otro lado y tú te pasas horas preguntándole. De modo que
obtuve la comprensión exacta de lo que sucedía en el Banco
Mundial. Por otra parte, no me entregó ningún informe, por lo
que tuve que recurrir a otras fuentes. No quiso darme documentos
internos, aunque otras personas me suministraron una cantidad
enorme de documentos secretos del Banco Mundial y del Fondo
Monetario Internacional.
AJ: Alguien lo hizo en su lugar, para que él
permaneciera al margen...
GP: No. No me los quiso dar, pero yo conseguí un montón
de documentos de fuentes completamente independientes.
AJ: Usted obtuvo el W1991 de la misma gente que nos lo
proporcionó a nosotros...
GP: Y una de las cosas que ocurrieron es que yo debía
aparecer en la CNN con el presidente del Banco Mundial, Jim
Wolfensen, pero él dijo que no saldría por la CNN si aparecía
yo también. De manera que la CNN hizo la cosa más estúpida
del mundo y me dejó fuera.
AJ: Y ahora amenazan con el boicot total.
GP: Exacto. Lo que encontramos era esto: encontramos en
estos documentos que lo que básicamente se les exigía a los países
era que firmasen acuerdos secretos por los cuales aceptaban
vender sus propiedades clave; por los cuales aceptaban tomar una
serie de medidas económicas que en realidad son devastadoras
para las naciones que se comprometen a ello, y si no estaban de
acuerdo con estas medidas (había un promedio de 111 puntos que
había que firmar), si no seguían estos pasos, se les cortaban
todos los préstamos internacionales. Entonces usted no puede
conseguir dinero en el mercado internacional. Pero nadie puede
sobrevivir sin préstamos, sea una persona, una empresa o un país;
sin obtener ningún dinero prestado y sin disponer de ningún crédito...
AJ: Por el pozo de la deuda creciente que han creado...
GP: Sí. Bueno, mire, una de las cosas que sucedieron es
que hemos conseguido algunos ejemplos. He visto documentos
confidenciales recientes sobre Argentina, el plan secreto sobre
Argentina. Están firmados por Jim Wolfensen, el director del
Banco Mundial. De paso, para que sepa, están muy enfadados
conmigo porque he obtenido esos documentos, pero no han puesto
en tela de juicio su autenticidad. Al principio, lo hicieron.
Primero dijeron que estos documentos no existían. Los mostré
por televisión. Y mencioné algunos en la web. Tengo copias de
algunos de ellos...
AJ: ¿En GregPalast.com?
GP: Sí, GregPalast.com. Así que se retractaron y
dijeron que esos documentos eran auténticos, pero que no iban a
discutirlos conmigo y que de todos modos me mantendrían vetado
en televisión. Así fue. Pero lo que estaban diciendo, es:
Mira, tomas un país como Argentina, que, como sabe, ahora está
en llamas y que ha tenido cinco presidentes en cinco semanas
porque su economía está completamente destruida...
AJ: ¿No son seis ahora?
GP: Sí, algo así como un presidente por semana, puesto
que no pueden mantener el país unido. Y esto ocurrió porque al
final de los años 80 empezaron a cumplir las órdenes del FMI y
del Banco Mundial de vender todos sus bienes, los bienes públicos.
Quiero decir, cosas que no se nos ocurriría hacer en los
Estados Unidos, como vender las redes de agua.
AJ: También cargan con impuestos a la gente. Crean un
gobierno enorme y este gobierno se lo transfiere todo al
FMI/Banco Mundial. Y cuando volvamos [de la pausa publicitaria],
me gustaría que abordáramos esas cuatro partes que usted
planteó tan estupendamente aquí, donde les pagan a los políticos
millones en sus cuentas suizas por hacer esas transferencias.
GP: Muy bien...
AJ: Ésta es una de las historias más grandes que jamás
he escuchado, señor. Disculpe. Por favor, continúe.
GP: De manera que era esto lo que ocurría, sólo una de
las tantas cosas que ocurrían. Y a propósito, no había nadie
que recibiera un céntimo de la venta. La red de agua de Buenos
Aires se vendió por una cifra insignificante a una compañía
llamada Enron. Un gasoducto que va de Argentina a Chile se vendió
a una compañía llamada Enron.
AJ: Y entonces los globalizadores revientan Enron, después
de transferir sus activos a otra compañía fantasma, y de este
modo hacen desaparecer los detalles del robo.
GP: Lo ha entendido perfectamente. Y ya que estamos, ¿sabe
usted por qué le entregaron el oleoducto a Enron? Porque
recibieron una llamada telefónica de alguien llamado George W.
Bush en 1988.
AJ: Increíble, señor. Permanezcan ahí [a los oyentes].
Estamos hablando con Greg Palast.
PAUSA
AJ: Estamos hablando con Greg Palast, un periodista
premiado, un estadounidense que ha trabajado para la BBC, el
Guardian de Londres, que ha arrojado una bomba imponente contra
los globalizadores y su actividad criminal. No hay otras
palabras para describirlo. A través de infowars.com [donde
figura esta entrevista], usted puede enlazar con su página web,
Greg.Palast.com, o con cualquiera de los otros grandes
reportajes que ha publicado. Ahora está en posesión de los
documentos secretos. Hemos visto la actividad del FMI/Banco
Mundial durante años. Llegan, pagan a los políticos para que
les entreguen las redes de agua, los ferrocarriles, las compañías
telefónicas, las compañías de petróleo nacionalizadas, las
gasolineras: entonces ellos se las dan por nada. Los
globalizadores les pagan individualmente, millones por pieza, en
cuentas bancarias suizas. Y el plan es la esclavitud total de la
población entera. Desde luego, Enron, como ya hemos dicho, era
una empresa fantasma para el lavado de dinero, el dinero de la
droga, lo saben ustedes muy bien, por los otros periodistas que
hemos tenido con nosotros. Es absolutamente increíble. Pero está
sucediendo en realidad. Greg Palast ha difundido ahora la
historia internacionalmente. Se ha entrevistado con el antiguo
economista-jefe del Banco Mundial. Continuemos, señor, con
todos estos puntos. Para la mayoría de quienes nos están
escuchando, en pocas palabras, ¿cuál es el sistema que usted
pone al descubierto?
GP: Lo que ponemos al descubierto es que ellos están
destruyendo sistemáticamente a los países, sean Ecuador o
Argentina. El problema es que algunas de estas malas ideas
llegan de vuelta a los Estados Unidos. En otros términos, se
les han acabado los lugares para desangrar. Y la cuestión es
que lo dice el economista-jefe y no ningún otro individuo de
menor nivel. Por cierto, un par de meses atrás, se le entregó
el Premio Nobel de Economía. De manera que no es ningún tonto.
Me contó que estuvo en países donde conversaban sobre la
privatización, la venta de esas propiedades. Y sobre todo sabían,
lo sabían, sabían literalmente y miraban para otro lado cuando
estaba claro que los dirigentes de esos países y los ministros
se embolsarían centenares de millones de dólares.
AJ: Pero no se trata siquiera de una privatización.
Sencillamente se lo roban a la gente y se lo entregan al FMI y
al Banco Mundial.
GP: Se lo entregan generalmente a los compinches, como el
Citibank, que era muy grande y se apoderó de la mitad de los
bancos argentinos. Ahí tiene a la British Petroleum apoderándose
de los oleoductos de Ecuador. También mencioné a Enron, que se
apoderó de las redes de agua en todas partes. Y el problema es
que ellos también destruyen estas redes. Usted no puede tomar
agua en Buenos Aires siquiera. Quiero decir que no es sólo una
cuestión de robo. No puede abrir el grifo. Es algo más que
volverse rico a expensas del público.
AJ: Y el FMI acaba de apoderarse de los Grandes Lagos.
Ahora tienen el control exclusivo de la provisión de agua. Esto
ha salido en el Chicago Tribune.
GP: Bueno, el problema que tenemos es..., mire, el FMI y
el Banco Mundial son propiedad en un 51% del Tesoro de los
Estados Unidos. Así que la cuestión que se plantea es: ¿qué
conseguimos del dinero que colocamos ahí? Y lo que estamos
consiguiendo, según parece, es la mutilación de varios países.
Indonesia arde. El economista-jefe, Stiglitz, me dijo que había
empezado a cuestionar lo que estaba ocurriendo. Ya sabe, allí
donde vamos, cada país donde acabamos entrometiéndonos,
destruimos su economía y terminan en llamas. Y me dijo que
cuestionó todo esto y por eso lo echaron. Pero también me dijo
que ellos, en cierto modo, planean los disturbios. Saben que
cuando exprimen a un país y destrozan su economía, habrá
disturbios en las calles. Y dicen: muy bien, éste es el
disturbio del FMI. En otras palabras, al tener disturbios, usted
pierde. Todo el capital se evade de su país y esto proporciona
al FMI la oportunidad de imponer más condiciones.
AJ: Y esto los hace caer en una mayor desesperación. De
manera que verdaderamente es una guerra económica imperial para
hacer implosionar a los países, y ahora lo están haciendo aquí
con Enron. Se están volviendo tan voraces..., preparan lo mismo
para este país.
GP: He hablado a California justamente ayer, desde París,
con los principales investigadores de Enron del Estado de
California. Me contaron algunas de las jugadas que hicieron
estos tipos. Nadie le presta atención. No es sólo que hayan
robado violentamente a los accionistas. Se chuparon millones,
miles de millones de dólares, del bolsillo público de Texas y
California, especialmente.
AJ: ¿Dónde están los activos? Vea, todo el mundo dice
que no quedaron activos, puesto que Enron era una corporación
fantasma –así me lo han dicho los expertos–, y que
transfirieron todos estos activos a otras compañías y bancos.
GP: Bueno, este asunto se ha convertido en una especie de
juego de fulleros. Recordemos que en el fondo hay dinero. Según
las investigaciones, en California se pagaron las facturas eléctricas
infladas hasta 9 mil o 12 mil millones. Y no sé cómo van a
recuperar ese dinero ahora.
AJ: Se ha descubierto que el gobernador compraba el
megawatt a 137 dólares y que se lo vendía de nuevo a Enron por
un dólar, y que hacía esto una y otra y otra vez.
GP: Sí, el sistema se había salido completamente de
control, y estos individuos sabían exactamente lo que estaba
ocurriendo. Usted tiene que entender que algunos de los sujetos
que diseñaron el sistema de desregulación en California se
fueron a trabajar luego para Enron. De hecho, aquí en Londres,
ahora mismo los británicos tienen cierta responsabilidad. El
hombre que estaba en la comisión auditora de Enron, era Lord
Wakeham, y este tipo es una pieza clave, no hay ningún
conflicto de intereses en el que no haya estado implicado.
AJ: Es el director de NM Rotschild.
GP: No hay nada sobre lo que no haya puesto las manos
encima. Pertenece a unos cincuenta consejos de administración.
Y uno de los problemas era que debía dirigir el Comité de
Auditoría encargado de controlar de qué forma Enron llevaba
sus libros. En realidad, le pagaban sus honorarios de consultoría
por debajo de la mesa. Estuvo en el gobierno de Margaret
Thatcher y es uno de los que autorizaron a Enron a entrar en
Gran Bretaña y apoderarse de las centrales eléctricas, aquí,
en Gran Bretaña. Y se apropiaron de una red de agua en el
centro de Inglaterra. Esto es lo que este individuo aprobó, y
entonces le dieron un empleo en el Consejo de Administración. Y
encima de estar en el consejo, le ofrecieron un gran contrato de
consultoría. De manera que ya sabe, éste es el sujeto que debía
hacerse cargo del Comité de Auditoría para ver cómo Enron
manejaba sus cuentas.
AJ: Bueno, también es el director de la comisión que
regula los medios de comunicación.
GP: Sí, lo es. Por eso estoy metido en graves problemas,
porque él me regula a mí.
AJ: Están tratando de aprobar leyes en Inglaterra, donde
usted tiene un pozo de 800 años de antigüedad, o en algunos
casos de 2.000 años, construido por los romanos y que está
dentro de su propiedad, y dicen que tenemos que poner un
contador. Usted no puede tener su propia agua.
GP: Sí, y éste es Lord Wakeham. Quiero decir que éste
es el hombre de Enron. Es realmente una pieza clave. No se lo
puede tocar porque, como digo, regula los medios de comunicación.
Así que si usted protesta, deja caer su mano sobre su pluma.
AJ: Investiguen en NM Rotschild, encontrarán de todo ahí.
Vayamos ahora a esos cuatro puntos. Quiero decir, usted consiguió
esos documentos. La implosión por el Banco Mundial y el FMI,
cuatro puntos, cómo arruinan a un país y destruyen los
recursos de la gente.
GP: De acuerdo. Primero, usted abre los mercados de
capital. Esto es, vende sus bancos locales a los bancos
extranjeros. Luego establece los llamados precios basados en el
mercado. Como en California, donde todo es mercado libre y usted
termina recibiendo facturas por el agua –ni siquiera nos
podemos imaginar vendiendo las compañías de agua en los
Estados Unidos. Pero imagínese si una empresa privada como
Enron se adueñase de nuestro agua. Entonces los precios subirían
hasta el cielo. Luego abre sus fronteras para comerciar: mercado
libre total. Y Stiglitz, quien era el economista-jefe
–recuerde que él manejaba este sistema, era su hombre número
uno–, dijo que era como las guerras del opio. Dijo que esto no
era mercado libre; esto es mercado coercitivo. Esto es la
guerra. De tal modo, están despedazando las economías.
AJ: Vea, China nos paga unos aranceles del 40%; nosotros
les pagamos a ellos un 2%. Esto no es comercio libre y justo.
Esto es violentar la industria de un país sobre el que los
globalizadores ejercen un control total.
GP: Bueno, usted conoce Walmart –escribí un libro
sobre el tema. Sólo diré que se llama La mejor democracia
que el dinero puede comprar (The Best Democracy Money Can
Buy) y que trata de cómo, desgraciadamente, los Estados Unidos
han sido puestos en venta. El libro aparece esta semana. Pero
allí cuento una historia sobre cómo Walmart tiene 700 fábricas
en China. No hay casi nada en un almacén Walmart que provenga
de los Estados Unidos, a pesar de todas las banderas colgadas de
la pared.
AJ: Exactamente como en 1984. Tienen grandes
banderas que dicen: "Cómprele a América", pero no
tienen casi nada que vender. Es el doble-pensamiento de Orwell.
GP: Lo que todavía es peor es que construyen una fábrica
y justo al lado está la fábrica gemela cuyo interior es una
prisión. Se puede imaginar las condiciones de estos
trabajadores que producen estos objetos encantadores para
Walmart. Realmente es...
AJ: Y si alguien de la élite necesita hígado, sólo
tiene que llamar.
GP: (Risas) Lo sé, es siniestro. Una vez hablé con un
hombre, se llamaba Harry Wu, que había estado en una prisión
china durante 19 años. Nadie creía sus horribles historias.
Entonces consiguió entrar ahí una vez más, llevó una cámara
con él y sacó fotos y dijo: éstas son las condiciones de las
fábricas donde Walmart obtiene sus productos, eso es todo...
AJ: A mí me amenazaron con echarme de la TV, aquí, en
Austin, cuando difundí un vídeo que mostraba a unas niñas de
4 años de edad con los pies encadenados, más delgadas que los
judíos de los campos de concentración, al borde de la muerte.
Y me amenzaron: si usted difunde esto de nuevo, lo arrestamos.
GP: Pues bien, el material que me entregaron es
horripilante, y Stiglitz fue muy valiente al aparecer y hacer
estas declaraciones. Como dije, él no me suministró los
documentos. Tales documentos ratificaron todo, porque decían
que eso era lo que realmente estaba ocurriendo. De verdad decían:
"Firme en la línea de puntos, manifestando su acuerdo con
las 111 condiciones para cada país". Y el público no
tiene voz; no tiene idea de qué demonios le está sucediendo.
Todos saben...
AJ: Volviendo a la privatización. Vayamos a esos cuatro
puntos. Ésa es la clave. Les enviaban miles de millones a los
políticos para que les cedieran todo.
GP: Sí, él lo llamó soborno, lo que significa que
usted vende la compañía de agua, digamos por 5 mil millones de
dólares, el 10% son 500 millones, usted se puede imaginar como
funciona esto. Hablé con un senador argentino hace dos semanas.
Conseguí ponerlo delante de la cámara. Dijo que después de
recibir una llamada telefónica de George W. Bush en 1988 diciéndole
que entregara el gasoducto de Argentina a Enron –éste es
nuestro actual presidente–, ... dijo que lo que le pareció
terrorífico era que Enron iba a pagar una quinta parte del
precio mundial por el gas, y entonces dijo: «¿Cómo puede
hacer usted semejante oferta?». Y le respondieron, no George
W., sino un socio suyo en el negocio: «Bueno, si sólo les
pagamos una quinta parte, esta cifra permitirá que haya un
pequeño bocado para usted que irá a su cuenta bancaria en
Suiza». Y así es cómo se hace.
AJ: Esto es el...
GP: Tengo la película. Este hombre es muy conservador.
Conoce muy bien a la familia Bush. Fue ministro de Obras Públicas
de Argentina. Y dijo, sí, recibí esa llamada telefónica. Le
pregunté: «¿De George W. Bush?» Dijo que sí; en noviembre
de 1988 el tipo lo llamó y le dijo que le diera el gasoducto a
Enron. Ahora bien, éste es el mismo George W. Bush que dijo que
no conoció a Ken Lay hasta 1994. Así que...
AJ: De manera que ahora tenemos esas audiencias por el
lavado de dinero. Usted sabe que ayer estuve en Enron, en
Houston, porque ahora vivo en Austin. Estábamos a algunos
metros de la puerta, en la acera –lo tengo en vídeo–,
cuando aparecieron unos matones y me dijeron que no podía usar
mi cámara. Les dije que vinieran y me detuvieran. Quiero decir
que yo les hablaba desde la acera, Greg.
GP: Yo estuve ahí en mayo, para contárselo a los británicos
que nunca habían oído hablar de Enron. Y éstos son los
individuos que han descubierto cómo enredar a este gobierno. En
realidad, vimos algunos documentos interesantes. Un mes antes de
que Bush ocupara el gobierno, Bill Clinton –supongo que para
vengarse del donante más grande de Bush– eliminó a Enron del
mercado de la electricidad de California. Le puso un techo a los
precios que podían cobrar. No podrían cobrar más que cien
veces el precio normal de la electricidad. Esto sublevó a Enron.
Por lo que Ken Lay, personalmente, le escribió una carta a Dick
Cheney pidiéndole que lo librase del tope de precios de Clinton.
Dentro de las 48 horas siguientes de que Bush asumiera el
gobierno, la Secretaría de Energía le quitó las clavijas a
Enron. Ahora bien, ¿cuánto vale eso para estos tipos? Usted
sabe que tiene que valer mucho. En una semana, eso compensó
todos los donativos.
AJ: ¿Se da cuenta de las bombas que está soltando?
Usted entrevista a esos funcionarios, ex economistas-jefes del
FMI y del Banco Mundial, toda esa gente, consigue documentos,
cuentas de bancos suizos en las que se les ingresa el dinero,
todos estos hechos. Entonces tenemos la Segunda Parte, ¿qué
hacen después que empieza la implosión?
GP: Bueno, entonces te dicen que empieces a recortar tu
presupuesto. Una quinta parte de la población argentina está
desocupada, y ellos te dicen que recortes los beneficios de
desempleo drásticamente, que elimines los fondos de pensiones,
que recortes el presupuesto educativo, o sea, cosas horribles.
Ahora bien, si tú recortas la economía en medio de la recesión
creada por esos tipos, te encaminas directamente a la demolición
del país. Después que nos atacaran el 11 de septiembre,
apareció Bush y dijo que teníamos que gastar entre 50 y 100
mil millones de dólares para salvar la economía. Nosotros no
empezamos a recortar el presupuesto, empezamos a tratar de
salvar esa economía. Pero ellos les dicen a esos países que
tienen que recortar y recortar y recortar. ¿Y por que? Para
que, de acuerdo con los documentos confidenciales, tú puedas
pagarle a los bancos extranjeros. Los bancos extranjeros están
cobrando de un 21% a un 70% de interés. Esto es usura. De
hecho, es tan inmoral que han exigido que Argentina derogue las
leyes contra la usura, porque cualquier banco sería usurero
bajo la ley argentina.
AJ: Pero Greg, lo dijo usted mismo y los documentos lo
muestran. Primero hacen estallar la economía para crear esa atmósfera.
Crean completamente el clima que permite esto.
GP: Sí, y luego dicen: «¡Jesús!, no le podemos
prestar a usted ningún dinero, excepto con estos intereses
usurarios». Nosotros no permitimos que la gente cobre el 75% de
interés en los Estados Unidos. Eso es usura.
AJ: Partes 3 y 4. ¿Qué hacen después de esto?
GP: Como dije, usted abre las fronteras para el comercio,
éstas son las nuevas guerras del opio. Y una vez que usted ha
destrozado una economía que ya no puede producir nada, una de
las cosas terribles es que obligan a los países a pagar cifras
monstruosas por productos tales como las drogas, las drogas
legales. Y a propósito, ésta es la manera en que usted acaba
en el comercio de las drogas ilegales, que es lo único que le
queda para sobrevivir: vendernos cocaína y crack, y así es cómo...
AJ: Y la propia dictadura de la seguridad nacional, la
CIA, ha sido cogida en el tráfico de drogas.
GP: Ya sabe, sólo estamos ayudando a nuestros aliados.
AJ: Esto es asombroso. Así que hunden a todo el mundo,
destruyen sus economías y entonces compran lo que queda por céntimos.
¿Cuál es la cuarta parte del Plan del FMI y el Banco Mundial?
GP: Bueno, en la Parte 4, usted termina con el
despedazamiento del gobierno.Y de este modo la Parte 4 real es
el golpe de estado. Eso es lo que ellos no le dicen. Y lo estoy
descubriendo ahora en Venezuela. Acabo de recibir una llamada
telefónica del presidente de Venezuela.
AJ: E instalan su propio gobierno corporativo.
GP: Lo que ellos dijeron fue que ustedes tienen aquí un
presidente electo y el FMI ha anunciado –escuche bien esto–
que apoyaría a un gobierno de transición si el presidente
fuera depuesto. No están diciendo que se van a implicar en política,
sólo que van a apoyar a un gobierno de transición. Lo que
efectivamente están diciendo es que financiarán un golpe de
estado si los militares derrocan al actual presidente, porque el
actual presidente de Venezuela le ha dicho no al FMI. El
presidente les ha dicho a estos sujetos que hagan sus maletas.
Ellos trajeron sus equipos y le dijeron que tenía que hacer
esto y aquello. Y él dijo: «Yo no tengo que hacer nada». Dijo
que lo que iba a hacer era duplicar los impuestos a las compañías
petroleras, porque tenemos un montón de petróleo en Venezuela.
Y voy a duplicar los impuestos de las compañías petroleras y
entonces tendré todo el dinero que necesito para los programas
sociales y el gobierno, y seremos un país muy rico. Bueno, tan
pronto como dijo esto, ellos empezaron a promover disturbios
entre los militares, y yo le digo a usted que esté atento a lo
que suceda en este país: el presidente de Venezuela será
depuesto en tres meses o será asesinado. No le van a permitir
que suba los impuestos a las compañías petroleras.
AJ: Greg Palast, he aquí el problema. Usted lo dijo
cuando atravesó esta puerta. Están hambrientos, le están
haciendo eso ahora mismo a los Estados Unidos. Enron, según
todas las evidencias, era un testaferro, otro señuelo, debían
robar los activos y transferirlos a otras corporaciones más
antiguas, entonces los hacían desaparecer y robaban los fondos
de pensiones. Ahora nos dicen que cualquier día el terrorismo
caerá sobre nosotros. Ocurrirá si ustedes no nos ceden sus
derechos. Bush no incluyó en el gobierno secreto al Congreso ni
a todos los que tienen que formar parte de él si se produce un
ataque nuclear. El Washington Post: «El Congreso no fue
informado del Gobierno en la Sombra». No se le comunicó al
presidente de la Cámara de Representantes. Esto parece un golpe
de estado. Estoy empezando a entenderlo. Haríamos mejor en
difundir esto ahora, o estas criaturas ávidas seguirán
avanzando.
GP: Estoy muy triste por una cosa. Difundí esta historia
en los principales periódicos de Gran Bretaña. Estoy en la
BBC, a pesar de Lord Wakeham. Sé que a él no le gusta que yo
esté ahí. Estoy en la BBC, estoy en el principal periódico,
equivalente al New York Times o a cualquier otro, y
publicamos la información. Y estoy muy triste porque tenemos
que tener una prensa alternativa, una red de radios alternativas
y todo lo demás para divulgar la información que tiene algún
sentido. Quiero decir que esta información debería estar
disponible para todos los estadounidenses. Después de todo, es
nuestro gobierno.
© copyright 1998, 1999, 2000, 2001
Alex Jones
All rights reserved
(La traducción española de la entrevista de
Greg Palast con Joe Stiglitz, a la que se hace aquí alusión,
puede consultarse asimismo en el portal argentino Nuevas Bases: http://NuevasBases.org/stiglitz.html)
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