FIRMAS
CONTRA LA GUERRA QUE SE NOS VIENE ENCIMA
He
aquí tres manifiestos contra las iniciativas bélicas del
gobierno estadounidense. El primero de ellos hace alusión a
la actitud del gobierno español, y, por lo tanto, se dirige a
las personas que viven en España o son oriundas de dicho
estado. Los otros dos se dirigen a personas de cualquier
nacionalidad que deseen poner su grano de arena, en un momento
en que cualquier gesto, por mínimo que sea, puede resultar
decisivo para entorpecer la locura de la guerra que se nos
viene encima.
Al
final de cada manifiesto aparece la dirección electrónica
para mandar las adhesiones.
-
1-ALTO
A LA AGRESIÓN DE ESTADOS UNIDOS CONTRA IRAK
Estados
Unidos parece haber tomado ya la decisión de acometer una
agresión en toda regla contra Irak. Semejante designio
responde al triple propósito de aprovechar la tesitura para
deshacerse, sin más, de enemigos, de darle alas a una
criminal campaña supuestamente antiterrorista y, sobre todo,
de hacerse con el botín de un país que dispone de una
inmensa riqueza en petróleo. Washington no ha conseguido
demostrar, sin embargo, ni la colaboración de Irak con
el llamado terrorismo internacional ni la posesión por Bagdad
de armas de destrucción masiva. No sólo eso: en repetidas
ocasiones los portavoces norteamericanos han anunciado que,
aun en el caso de que Irak permitiese trabajar a los
inspectores de Naciones Unidas, estarían justificadas las
acciones encaminadas a derrocar al régimen de Sadam Husein.
Quiere
todo esto decir que EEUU tiene decidido lanzar su guerra
de agresión (ahora encubierta con la nueva y peligrosa
doctrina del “ataque preventivo”) sin importarle derribar,
con ello, los presupuestos básicos del Derecho Internacional,
que prohíben el uso de la fuerza y la intervención en los
asuntos internos de los Estados. Por ello es pertinente
recordar que la Asamblea General de NNUU, en 1981, reiteraba
la prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza
para cambiar o derrocar el régimen político de un Estado o
de su gobierno. El Consejo de Seguridad, en tal sentido, debe
ceñir su conducta al mandato de la Carta de NNUU y del
Derecho Internacional, quedando fuera de sus competencias
autorizar el derrocamiento del gobierno de un país soberano,
que no ha cometido acto alguno violatorio de la paz y la
seguridad internacionales.
Por
mucho que las dobleces no falten en la actitud de Bagdad,
parece de razón que las autoridades iraquíes exijan que el
cumplimiento de las resoluciones de la ONU lleve aparejado el
levantamiento inmediato de las sanciones que pesan sobre el país,
algo a lo que, de nuevo, se niega EEUU. Para que
nada falte, la arrogancia estadounidense de estas horas ha
permitido ignorar las protestas que al respecto han
visto la luz en la UE, en Rusia, en China, en la Liga Árabe y
en la propia opinión pública norteamericana, cada vez más
remisa a aceptar que el régimen de Sadam Husein suponga, hoy,
una genuina amenaza. Qué no decir, en fin, de lo que ocurre
en el mundo árabe, víctima durante decenios de visibles
agravios comparativos.
En
ese escenario, la sola invocación del papel que debe
corresponder a la ONU -con ser preferible a la unilateralidad
y el capricho de EEUU- no es, por desgracia, ninguna garantía
de equilibrio y equidad. Al margen de que Washington ya
ha avisado de que, si la ONU no hace lo que conviene a Estados
Unidos, éste último actuará por su cuenta, la máxima
organización internacional ha mostrado desde tiempo atrás
una franca sumisión, que no es ni casual ni pasajera, al
dictado de la Casa Blanca. Ahí están, para testimoniarlo, su
incapacidad para detener, en los diez últimos años, los
constantes bombardeos norteamericanos y británicos en Irak,
su dramático silencio una vez se tuvo conocimiento de
que los inspectores internacionales transmitían información
a los espionajes estadounidense e israelí, y, sobre todo, su
falta de reacción ante un embargo macabro que se ha cobrado
la vida de más de medio millón de niños iraquíes.
Significativo es que en estas horas siga siendo George W. Bush,
y no Kofi Annan, quien responde a las ofertas de Bagdad.
Muchos se preguntan, en fin, por la condición de un orden
internacional que permite agresivas acciones contra Irak
mientras tolera que un Estado, Israel, desoiga un sinfín de
resoluciones del Consejo de Seguridad al tiempo que despliega
criminales medidas de represión contra el pueblo
palestino.
Aunque
nada invita a depositar ilusión alguna en un régimen, el
iraquí, caracterizado por su condición militar y
autoritaria, lo suyo es recordar que en estas horas sus
propios vecinos -en algunos casos significados aliados de EEUU-
consideran que en modo alguno es una amenaza y temen más las
secuelas de una agresión norteamericana que los riesgos
derivados de la presunta posesión, por Bagdad, de armas de
destrucción masiva. Sobre esta base, nadie está explorando
en serio la posibilidad de una vía negociada de resolución
de la crisis y nadie se muestra preocupado, en particular, por
el ingente sufrimiento del pueblo iraquí.
Por
todo lo anterior, exigimos que el gobierno español y los
gobiernos de los Estados miembros de la Unión Europea
manifiesten su oposición a cualquier medida bélica asumida
contra Irak, no cedan sus bases militares a las tropas
estadounidenses, abandonen cualquier suerte de sumisión a la
ignominiosa política norteamericana y participen activamente
en la búsqueda de fórmulas pacíficas de solución del
conflicto. Llamamos a la ciudadanía a movilizarse contra la
prepotencia de un gobierno, el de Estados Unidos, decidido a
ratificar su despótica dominación sobre el planeta mediante
un ciclo sin fin de guerras y violencia ilimitada cuyas
consecuencias pagaríamos todos.
Adhesiones:
Las firmas se entregarán el próximo martes 8 de octubre,
pero el domingo se juntarán todas las que hayan
llegado. Las adhesiones se pueden enviar al Foro de la
Cultura Contra la Guerra (incluyendo nombre y apellidos,
profesión y DNI), cuya dirección electrónica es
la siguiente:
Manifiesto de la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas
CSCAweb, 30 de septiembre de 2002
Tomando como referente moral e histórico la Alianza y el
Congreso de Intelectuales Antifascistas de 1936, un amplio
grupo de personas relacionadas con la literatura, el arte y la
ciencia hemos decidido promover una Alianza de Intelectuales
Antiimperialistas con objeto de analizar y afrontar de forma
colectiva la gravísima situación mundial generada tras el
11-S. (...) Quienes firmamos este manifiesto fundacional
conminamos a escritores/as, artistas, profesores/as, científicos/as
e investigadores/as a asumir la gravísima responsabilidad de
contribuir a la comprensión y la transformación de un mundo
azotado por la guerra, el hambre, la opresión y la
injusticia. (...) El Imperio ha declarado la guerra a quienes
nos oponemos a sus planes de expolio y exterminio. Y tenemos
que resistir con nuestra unión y contraatacar con nuestros
instrumentos de trabajo: las ideas, las palabras, las imágenes...
La humanidad está siendo arrastrada hacia una catástrofe
material y moral sin precedentes.
La sedicente "cruzada contra el terrorismo"
emprendida por el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados,
cuyo próximo capítulo pretende ser la invasión de Iraq, no
es más que una nueva y desmedida agresión imperialista cuyo
objeto es consolidar a cualquier precio la hegemonía
estadounidense, fortaleciendo a Israel y debilitando a los países
árabes e islámicos que pudieran representar una amenaza para
el sionismo.
Consideramos, por tanto, imprescindible llevar a cabo un
amplio debate sobre la situación mundial generada tras los
acontecimientos del 11-S y plantear una alternativa al
discurso oficial, que oculta o falsea la información y tiende
a criminalizar toda forma de disensión o protesta.
En este sentido, la responsabilidad de quienes hemos hecho de
la cultura y la comunicación nuestro oficio, es especialmente
grande, puesto que el imperialismo pretende sustituir la libre
circulación de ideas por un "pensamiento único"
administrado desde el poder, con objeto de enmascarar la
profunda injusticia de sus fines y la implacable brutalidad de
sus medios.
Los intelectuales (en el sentido más amplio y menos elitista
del término), en función del privilegio que supone el acceso
al conocimiento y a los instrumentos necesarios para
elaborarlo, tienen una responsabilidad tan específica como
grave: la crítica radical y continua de los argumentos
esgrimidos por el poder, la denuncia sistemática de sus
mentiras, sofismas y tergiversaciones. No podemos olvidar que
el término "intelectual" va unido desde su mismo
origen (caso Dreyfus) a la idea de lucha, de refutación del
discurso dominante, de defensa de la justicia frente a los
abusos del poder.
Por ello, tomando como referente moral e histórico la Alianza
y el Congreso de Intelectuales Antifascistas de 1936, un
amplio grupo de personas relacionadas con la literatura, el
arte y la ciencia hemos decidido promover una Alianza de
Intelectuales Antiimperialistas con objeto de analizar y
afrontar de forma colectiva la gravísima situación mundial
generada tras el 11 de septiembre de 2001.
Porque no es suficiente que cada cual oponga su trabajo
individual a la máquina de guerra y represión puesta en
marcha por el imperialismo: solo mediante la unión y la
coordinación, primero a nivel estatal y luego internacional,
podremos detenerla.
Hacemos nuestro el llamamiento NION (Not In Our Name) de los y
las intelectuales y artistas estadounidenses que se niegan a
permitir que su Gobierno lleve a cabo en su nombre sus planes
de expolio y exterminio. Nosotros y nosotras también nos
negamos a que los Gobiernos de la Unión Europea apoyen en
nuestro nombre la sangrienta "cruzada" del
imperialismo estadounidense. La guerra no es inevitable, como
pretenden hacernos creer sus promotores y beneficiarios. La
guerra es el fracaso de la política y de la razón, la
derrota de todos los pueblos que se ven envueltos en ella; sólo
beneficia a las grandes multinacionales, a sus políticos a
sueldo y a los organismos a su servicio, como la Organización
Mundial de Comercio, el Fondo Monetario Internacional o el
Banco Mundial, que sacrifican el bienestar, la salud, la
libertad y la vida de millones de personas a los intereses de
los ricos.
Hacemos nuestra la lucha de los multitudinarios movimientos
sociales que a la denominada "globalización" oponen
su proyecto de universalización de la solidaridad y de la
cultura. Es una insoslayable responsabilidad de la izquierda
implicarse en los pujantes movimientos de denuncia y de
desobediencia civil que buscan nuevas formas de superar la
barbarie capitalista y nuevos caminos hacia una democracia
realmente participativa.
Los y las firmantes de este manifiesto fundacional conminamos
a escritores/as, artistas, profesores/as, científicos/as e
investigadores/as a asumir la gravísima responsabilidad de
contribuir a la comprensión y la transformación de un mundo
azotado por la guerra, el hambre, la opresión y la
injusticia. Cada libro, cada artículo de opinión, cada
comentario, por pequeño que sea, refuerza o debilita el
discurso dominante, en un momento en que la dominación se
ejerce mediante el discurso tanto como mediante las armas.
Porque, con la complicidad de los medios de comunicación, el
poder inunda las mentes de consignas explícitas e implícitas,
de promesas que no cumple y presuntas amenazas de enemigos
construidos a la medida de sus intereses. Modela el imaginario
colectivo a su antojo y conveniencia. Consuma la corrupción
política, económica y jurídica con la corrupción semántica.
Exigimos, por tanto, a quienes trabajan en los medios de
comunicación de masas, el cumplimiento de su compromiso
deontológico con la objetividad informativa. Los informadores
pueden y deben negarse a difundir noticias falsas o
tergiversadas, del mismo modo que los militares tienen el
irrenunciable deber de negarse a cumplir una orden injusta.
Los y las abajo firmantes nos comprometemos a apoyar con
nuestras palabras y nuestros actos a las innumerables víctimas
del imperialismo y de la "globalización"
neoliberal: los pueblos desposeídos y pisoteados de todo el
mundo, así como las bolsas de marginación y pobreza de los
países presuntamente desarrollados, que un dramático flujo
de inmigrantes perseguidos por el hambre y la injusticia
acrecienta sin cesar.
Combatiremos, sí, el terrorismo, pero empezando por sus
formas más abyectas e intolerables: el terrorismo de Estado y
el terrorismo del capital. Las torturas y malos tratos en las
comisarías y en las cárceles, la brutalidad policial en la
represión de las manifestaciones, la pena de muerte, la
explotación despiadada de los recursos naturales y humanos,
los embargos genocidas, las incursiones militares contra
poblaciones indefensas: ésos son los más graves atentados
terroristas contra la libertad, la dignidad y la vida. Hasta
que no acabemos con ellos, no podremos hablar de democracia,
ni siquiera de civilización.
El Imperio ha declarado la guerra a quienes nos oponemos a sus
planes de expolio y exterminio. Y tenemos que resistir con
nuestra unión y contraatacar con nuestros instrumentos de
trabajo: las ideas, las palabras, las imágenes... La guerra
total desencadenada por el Gobierno de Estados Unidos y sus
aliados se libra en muchos frentes, en todos los frentes, y
uno de los más importantes es el lingüístico. Si quienes
hemos hecho del pensamiento nuestra herramienta y nuestra
arma, no salimos al paso de los que pretenden detener el flujo
de las ideas y convertir las palabras en instrumento de opresión,
¿quién lo hará?
Bush lo ha dicho de forma inequívoca: "Quien no está
con nosotros, está contra nosotros". Y su declaración
de guerra puede y debe convertirse en nuestra propia consigna
sin más que invertir el orden de los términos: quien no está
contra ellos, está con ellos. Quien no se opone abiertamente
a sus actos criminales y a sus falsas palabras, los apoya con
su silencio. Y el silencio es la cobardía de los
intelectuales. Cobardía que en circunstancias como las
actuales se convierte en imperdonable vileza, en alta traición
a la cultura y a la humanidad.
Nuestro enemigo, el enemigo de los pueblos del mundo, tiene la
segunda arma más poderosa: el dinero. Pero nosotros tenemos
la primera: la razón.
Primeras
firmas:
Ramón Akal
Isabel Alba
Santiago Alba
Irene Amador
Julio Anguita
Montxo Armendáriz
Luis Arrillaga
Javier Azpeitia
Juan Antonio Bardem
Pilar Bardem
Gloria Berrocal
Andrés R. Blanco
Icíar Bollaín
Jaume Botey Vallès
Quintín Cabrera
Blanca Calvo
Angélica Carmenate
Justo Carracedo
Guiomar Castaño
Alfons Cervera
Mercedes del Cura
Antonio Diéguez
Antonio José Domínguez
Francisco Fernández Buey
Carlos Fernández Liria
Carlo Frabetti
Ana de la Fuente
Aarón García Peña
Juan Genovés
Ricardo Gómez
Rafael Huertas
Andrés Linares
José Antonio Lobo
Armando López Salinas
Olga Lucas
Juan Madrid
Ángeles Maestro
Javier Maqua
Andreu Martín
María Luisa Martín Abia
Ana Martín Puigpelat
Juan Francisco Martín Seco
Manuel Martínez Llaneza
Juan Mata Anaya
Franco Mimmi
Jorge Molero
Pedro Montes
Luis Montiel
Beatriz Morales
Gonzalo Moure
Puy Oria
Javier Ortiz
Carlos París
Jaime Pastor
Luis Pérez Ortiz
James Petras
Gonzalo Puente Ojea
Rosa Regàs
Manuel Revuelta
Berta Riaza
Pilar del Río
Antonio Rodríguez Almodóvar
Marcos Roitman
Vicente Romano
Sara Rosenberg
José Sacristán
Javier Sádaba
José Luis Sampedro
José Saramago
Carmen Sarmiento
Victoria Sendón
Carlos Taibo
José Luis Téllez
Guillermo Toledo
Suso de Toro
Carlos Varea
Andrés Vázquez de Sola
Andrea Villarrubia
Augusto Zamora
-
3-DESDE
COSTA RICA- Fundación Arias para la Paz y el Progreso
Humano
Amigos,
Les
adjunto el llamado de este grupo de personas de diferentes
oficios y nacionalidades, sobre la guerra en Irak con el ruego
de que lo hagan circular entre sus redes, y que la hagan
llegar al mayor numero de gentes posible. La idea es añadir
nuestras voces a las miles que hoy en día cuestionan la política
de guerra como la solución a los conflictos sin pensar en el
gran sufrimiento y destrucción que esto traerá consigo a
miles de seres humanos inocentes.
Se estima por los propios planes del Pentágono, según la
prensa, que podrían morir hasta 11,000 civiles en un
bombardeo de Irak como el que se contempla. 90% de estas bajas
serian mujeres y niños.
Es inconcebible que unos lideres políticos hagan juegos
abstractos de la vida y les importe poco la vida de estos
inocentes para adelantar sus propósitos estratégicos, sin
acudir hasta las ultimas consecuencias a las instituciones
internacionales que establecen un estado de derecho
internacional que evita que se actúe con vigilantismo y
promueve la resolución pacifica y justa de los conflictos.
Apelemos. Unamos nuestras voces en el concierto que reclama un
mayor respeto a la vida.
Lina
Barrantes Castegnaro
Oficial de Programas
Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano
Tel: (506)255 28 85
Fax:(506)255 22 44
Apartado Postal 8-6410-1000
San José, Costa Rica
_____________________
Apelamos
a George W. Bush, Tony Blair, Kofi A. Annan, y a todos
nosotros
Apelamos desde lo más profundo de todos los corazones y las
aspiraciones más nobles del ser humano.
Apelamos a nosotros mismos, a nuestro destino más alto que
respeta y celebra toda la vida sobre la tierra.
Apelamos a los medios de comunicación que tocan tambores de
guerra y miedo, ignorando las voces que llaman a la reflexión,
la paz y el entendimiento, confundiéndonos y haciéndonos
creer que la única respuesta a los conflictos y problemas es
la guerra y a la agresión la venganza.
Apelamos a todos nosotros, a ver con los ojos del alma y
sentir el dolor de las victimas inocentes de la guerra.
Apelamos a la paz, la reflexión y la comprensión en este
momento cuando el mundo, una vez más, parece estar caminando
inevitablemente hacia el abismo.
Apelamos a los lideres de todas las naciones, en particular,
los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña a renunciar a
las opciones militares de carácter unilateral contra Irak e
integrar sus procesos de toma de decisiones a los mecanismos
internacionales, que han sido creados por la humanidad, con
grandes esfuerzos y necesitan ser fortalecidas para la solución
pacifica de los conflictos.
Apelamos a todos estos líderes, a no exacerbar la falta de
respeto hacia la vida que ya golpea diariamente el Oriente
Medio. Todos los niños, los de Nueva York, Palestina,
Cachemira, Irak, e Israel, todos, son expresiones sagradas del
ser, del corazón de la humanidad y nunca pueden ser
desestimados como “ daño colateral”. Los niños
necesitan ser salvados y protegidos contra la ola de odio,
codicia y miedo que se expresa a través de las bombas, la
destrucción y la indiferencia.
Apelamos a todas las naciones y los pueblos a abandonar los
caminos de la guerra, a renunciar a la manufactura
desenfrenada de armamentos e instrumentos de muerte cada vez
mas sofisticados, y a reorientar nuestras prioridades para
construir un mundo de paz, justicia y compasión.
Apelamos a todos nosotros a darle una oportunidad a la paz,
que es nuestra única oportunidad.
Los abajo firmantes, miembros de la Alianza Estratégica
Global para la Nueva Humanidad, nacida de los principios
formulados en la Declaración de Puerto Rico, del 14 de agosto
de 2002, por la presente, Apelamos:
Oscar Arias
Premio - Nóbel de la Paz 1987 Costa Rica
Deepak
Chopra
Médico y Pensador místico India/EEUU
Theresa Chastain
Economista Estadounidense
Luis F. Coss
Periodista Puertorriqueño
Lloyd Dumas
Economista Estadounidense
Wilfredo Estrada
Líder Religioso Puertorriqueño
Alda Facio
Activista Derechos Humanos Costarricense
Antonio Fas Alzamora
Presidente Senado Puerto Rico
Ashok Khosla
Físico, Activista social de la India
Mario Lubetkin
Director Inter. Press Service
Uruguay
Sister Mary Ann McGivern
Activista por la Paz /EEUU
Jacobo Morales
Cineasta Puertorriqueño
Sarah Ozacky
Directora Centro Arabe/Israelí
para la Paz/ Israel
Silverio Pérez
Humorista Puertorriqueño
Mimi Prado
Ex-Viceministra de Cultura
Costa Rica
Roberto Savio
Fundador de Inter Press Service Italia
José R. Santori
Comentarista Deportivo Puertorriqueño
Robert Schwartz
Fundador Economists for Arms Reduction EEUU
Ayesha Siddiqa-Agha
Economista Paquistán
Juan A. Vera
Líder Religioso Puertorriqueño
Carol Wacey
Analista de Políticas de Medios EEUU
Betty Williams
Premio Nóbel de la Paz 1967 Irlanda
Fernando Savater
Filósofo y escritor
España
Olga Signoret
Madre
Puerto Rico
Lina Barrantes
Activista por la paz
Costa Rica
Marcos Ramírez Lavandero
Abogado
Puerto Rico
Arsenio Rodríguez
Biólogo Marino
Puerto Rico
Jorgelina Roisenwitz
Estudiante de Derecho
Argentina
José Signoret
Economista
Puerto Rico
Germán González
Abogado
Puerto Rico
Heather Welch
Administradora
Trinidad y Tobago
Uta Bowman
Enfermera
EEUU
Adhesiones:
Lina
Barrantes: lina@arias.or.cr
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