<%@ Language=VBScript %> Manuel Talens - El sitio web del escritor. Oro de ley, Ámbito, Nivel.
El escritorio de Manuel Talens

ARTÍCULOS DE OPINIÓN / ORO DE LEY

 

Manuel Talens / El verbo y el principio

(En el principio fue el verbo, San Juan 1: 1)

______________

 

 

ÁMBITO Y NIVEL

 

Hace varios meses cayó en mis manos una publicación médica francesa de gran prestigio que no tardé en hojear y, mientras practicaba distraído dicho verbo, hubo algo que me llamó la atención: ajusté el tiro y en vez de hojear —que es pasar páginas—, fijé la mirada en el disparate que tenía ante mis ojos, es decir, ojeé. Se trataba de un capítulo sobre las estomatitis infecciosas y, ya desde el párrafo inicial, decía lo siguiente: L'infection bacterienne est très courante, aussi bien au niveau des gencives que des parties molles de la face et du cou, lo cual, para los lectores que desconozcan la lengua de Proust, en castellano significa algo así: «La infección bacteriana es muy común, tanto a nivel de las encías como de las partes blandas de la cara y del cuello».

Es bien sabido que unas ideas llevan a otras y dicho enunciado me recordó un libro de semiótica que traduje años atrás, La communication, de Christian Baylon y Xavier Mignot, en el que se citaba otro texto publicado por un médico de los de antes, de aquellos que aún sabían escribir, amaban la palabra bien dicha y sentían ardor de estómago ante una historia clínica mal redactada. El texto en cuestión se titulaba Conseils aux étudiants en médecine de mon service, de un tal J. Hamburger, y rezaba así: …Exposez les anomalies que vous avez décelées à l’éxamen des poumons ou à l’analyse du comportement de votre malade, et non pas «au niveau» de ses poumons ou, pire encore, «au niveau» de son comportement, car le «niveau» est seulement l’altitude par rapport à un plan horizontal tel que la mer… («Exponed las anomalías que habéis descubierto durante el examen de los pulmones o tras el análisis del comportamiento del paciente, y no “a nivel” de los pulmones o, aun peor, “a nivel” de su comportamiento, ya que el “nivel” es sólo la altitud con respecto a un plano horizontal, como el mar.»).

Vaya, pensé regresando a la publicación que ahora tenía ante mis ojos, se ve que el prójimo que ha escrito esto no fue alumno de J. Hamburger, pues ignora que la infección bacteriana no es, por mucho que él lo afirme, muy común a nivel de las encías (¿dónde estará ese nivel, más arriba o más abajo de la raíz dental, o bien se hallará sumergido en un mar de saliva?), sino «en» las encías.

Sólo es preciso escuchar a cualquier político francés actual para darse cuenta de que la cantidad de au niveau de que utiliza en su parla es inversamente proporcional a la capacidad verbal de sus neuronas. En nuestra lengua, el castellano, sucede lo mismo. Hemos adoptado con tal frenesí y tan poco seso la cultura —y la incultura— que viene de los Estados Unidos, que más de uno prefiere el big mac a la hora de comer y le hace ascos al cocido (ya sea madrileño o sancocho). Las películas de Hollywood y los funestos doblajes a que fueron sometidas desde los inicios del cine sonoro contribuyeron a esa necedad indiscriminada del «a nivel de», calco acrítico de at the level of. El daño está hecho, los partidarios de la dictadura del uso pueden clamar victoria, pues hoy existe ya un nivel para todo: la audiencia televisiva, el complejo de Edipo, la profesionalidad, los conflictos callejeros, el colesterol, los delitos fiscales, la libido y hasta los garbanzos. La sustitución de palabras o expresiones centenarias —que probaron su eficacia en el combate de la vida— por otras cuyo único encanto es la novedad me recuerda a quienes hace unos lustros malvendían al trapero los armarios decimonónicos del abuelo para comprar muebles de formica. ¿Cuál será el porvenir del lenguaje de una sociedad que tira gratuitamente por la borda el patrimonio semántico heredado de sus mayores?

      Si a un lado u otro del océano ya sean Felipe González, Aznar, Menem, Zedillo o cualquier famoso ignaro de los que aparecen a diario en la pequeña pantalla confunden el ámbito de un país con el nivel altimétrico de su territorio; si los grandes caciques de la medicina tienen enormes dificultades para expresar sus conocimientos de manera inteligible, ¿cómo exigirle al galeno medio castellanohablante de hoy, que estudió gramática sin ganas ni rigor —pues desde el principio le inculcaron que sanar enfermos es una carrera de ciencias y las ciencias no necesitan de las humanidades—, pueda más tarde escribir un artículo científico en el que sujeto, verbo y predicados ocupen el lugar que les corresponde y tengan coherencia, si ni siquiera se le pasa por el magín que la composición de dicho artículo es un ejercicio intelectual que hubiera debido aprender precisamente en el ámbito —no a nivel— de las humanidades?

 

Revista electrónica Panace@ del foro de traductores médicos MedTrad

SI DESEA LEER EL TEXTO EN PANACE@, PULSE SOBRE LA IMAGEN

 

PANACE@, nº 2, diciembre 2002

Pulse para volver a la página anterior

 

© Manuel Talens 2002