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Texto enviado por correo
electrónico a los amigos el
día de la inauguración oficial de este sitio web
La dictadura de papel
¿Quién de nosotros no
ha conocido la acumulación de papeles diversos -fotografías,
cartas, periódicos y revistas- que como una enfermedad doméstica
se van reproduciendo en cada casa de manera exponencial? Yo
también padecí esa dictadura. Los papeles, compañeros
habituales de viaje, han convivido conmigo en todas las ciudades
por las que ejercí la trashumancia, pues al llegar a destino
tomaban posesión del nuevo domicilio, donde permanecían
agazapados hasta surgir de improviso en los rincones más
inusuales. Su constancia era el síntoma de una dolencia
incurable y, con la resignación de lo inevitable, yo los
encerraba de nuevo en algún baúl, siempre a la espera de
clasificar mi pasado cuando llegase un hipotético futuro.
He encontrado el remedio
en la informática. El pintor Abbé
Nozal -que además de amigo es casi mi hermano-
me ofreció con generosidad una parcela de su tiempo y, a lo
largo de varios meses, ha creado este escritorio virtual, donde ambos, con la ayuda del
escáner y de mucho golpe
de tecla, fuimos convirtiendo buena parte de ese bagaje de mi
vida en intangibles datos digitales. El resultado está aquí, en
internet. Algunos de los molestos huéspedes míos se
han extraviado sin remedio y fue imposible encontrarlos;
otros, quién sabe, regresarán al hogar como suelen hacer los
hijos pródigos, pero hoy, en este mes de septiembre que acaba
de nacer, puedo anunciar que, por fin, me he liberado de su
dictadura de papel.
Salud a mis amigos,
Manuel Talens
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