En la columna ¡Ebro va!
(www.manueltalens.com/articulos/elpais/etapa03/21ebrova.htm),
me dirigí personalmente a Rafael Blasco, el consejero de
Territorio y Vivienda de la Generalidad Valenciana, para atacar
las afirmaciones públicas que hizo sobre el Plan
Hidrológico Nacional en su aspecto más controvertido, el
trasvase del Ebro. Bajo estas líneas, el lector tiene la
réplica de Blasco, Engañifa y, tras ella, mi
contrarréplica: Contra Blasco.

Engañifa
RAFAEL BLASCO
Las
palabras en la aparente desnudez aséptica de los diccionarios
esconden con frecuencia más significados de los que a primera
vista muestran. Éste es el caso de "engañifa". De engañifa en
engañifa hasta la victoria final, parece deducirse de las
palabras de Manuel Talens en su enésima lección magistral (¡Ebro
va!) desde el púlpito de su columnata. La engañifa como nos
advierte María Moliner exige "que alguien compre algo bueno o
conveniente como tal engañado por su apariencia o por la
propaganda hecha de ella". Estupendo. Alguien "compra"
consciente de ser engañado y no tiene otra salida que esperar a
un tercero que le abra los ojos para tomar conciencia de ello.
¿Es eso lo que se quiso decir? Pues permítame que discrepe
abiertamente. Las cifras son las que son, señor Talens. Y si
democrático es el debate, la demagogia no es otra cosa que
elevarse a los púlpitos para sermonear a los fieles. Porque
analicemos tan solo dos cuestiones. ¿Es un hecho real que en la
Comunidad Valenciana se ha pasado de una protección de espacios
naturales del 3% (no del 5%, en aras de la precisión) a más del
27% (27,3% para ser precisos)? ¿Se ha pasado de 11 parques
naturales a 15 en ocho años? Pero entremos en el fondo de la
"engañifa". Una sociedad madura para salir a la calle
manifestándose por la tarde difícilmente pasa a ser "amorfa y
adormecida" al día siguiente cuando se lanza a la misma calle
para pedir agua del Ebro. Esa complejidad es la que cuesta de
compartir al orador de la verdad incorruptible. Considerar
amorfo y adormecido a quien no comparte el sermón de la verdad
única pero que pasa a ser despierto y vivaz por arte de
birlibirloque cuando la abraza camino de Damasco, cual Saulo del
siglo XXI, es un argumento de suprema argumentación maniquea.
Frente a la complejidad, maniqueísmo. Frente a la argumentación
matizada, la fortaleza del insulto. Y de las interioridades del
sermón y del púlpito, poco puedo enseñar. Quien comparte las
características de ser zorro viejo y, efectivamente, está
curtido en mil batallas, por su experiencia, sabe a ciencia
cierta que en democracia los argumentos van acompañados de
actuaciones concretas y tales acciones, con la aportación de
todos, son las que al final se imponen. Es, por tanto, asombroso
pelear contra la existencia de más espacio protegido hoy que
hace ocho años y de la necesidad de aportaciones hídricas con
que sostenerlos. Como asombroso es echar un manto de silencio
sobre la declaración de cinco parques naturales (L'Albufera, el
Montgó, la Font Roja, Les Columbretes y el Peñón d'Ifach) y 116
parajes naturales, o sobre la ley de parajes naturales, la ley
de impacto ambiental e incluso sobre la aún vigente ley de
ordenación del territorio, entre otras actuaciones, que he
tenido el orgullo de impulsar en primera persona. ¿Asombroso?
¿Engañifa? Dejen de elevarse sobre los púlpitos para aleccionar
a los convencidos y denles argumentaciones sólidas desde las que
debatir, mejorar y abrazar la nueva realidad, pues los tiempos
en los que el muro -y no precisamente el de Pink Floyd- marcaba
sendas a seguir, hace años que fueron derruidos por quienes, se
decía, estaban adormecidos y amorfos. Es cierto, y por una vez
coincidamos, así se escribe la historia. Silencios incluidos.
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ENGAÑIFA EN EL SITIO WEB DE EL PAÍS, PULSE SOBRE LA
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EL PAÍS-Comunidad Valenciana, viernes
21 de noviembre de 2003 |

Contra Blasco
MANUEL TALENS
En Engañifa, su simulacro de
respuesta a mi deconstrucción del Plan Hidrológico Nacional, el
consejero Rafael Blasco elude sin rubor el fondo del asunto y,
con inmenso desparpajo, me exige nuevas argumentaciones para
debatir. Mi mamá me enseñó a ser educado y, por eso, ahí van:
Con respecto a la hecatombe ecológica que
supondrá el PHN, me remito a mi columna Muerte de un río.
Además, el lector con acceso a internet puede husmear, por
ejemplo, en
www.xarxadelaiguaclara.org,
donde hallará rigurosos datos científicos contrarios al plan que
Blasco vende como panacea.
Ahora, desde este púlpito que tanto le
irrita, platicaré sobre la economía del PHN, megaproyecto que,
vestido de solidaridad, el PP piensa financiar con dinero
público en beneficio de bolsillos privados. Para ello, utilizaré
un texto de Carlos de Prada, Premio Nacional de Medio Ambiente y
Premio Global 500 (ONU), localizable en
http://yesano.com/opinion/deprada_archipielago2003.htm,
que resumo así:
La Ley de Incompatibilidades de altos
cargos prohíbe que alguien ligado a una empresa participe en
proyectos estatales que puedan favorecerla. En 1996 y de la mano
del Partido Popular, Benigno Blanco, director de los servicios
jurídicos de la hidroeléctrica Iberdrola –dueña de faraónicos
intereses en el agua de España–, pasó a ser Secretario de Estado
de Aguas. Desde ese puesto gestó el PHN, confeccionó un Libro
Blanco del Agua y fue el padre de las Sociedades Estatales de
Aguas, tres maniobras providenciales para la industria
hidroeléctrica. Además, impulsó el Convenio del Júcar entre el
Ministerio de Medio Ambiente y la Comunidad Valenciana,
presidida entonces por un valedor del PHN, Eduardo Zaplana, y
puso en marcha el trasvase Júcar-Vinalopó, que recibirá las
aguas del Ebro y multiplicará por mil los beneficios de
Iberdrola. Entretanto, dado que las infraestructuras necesitan
cemento, un hombre ligado a la construcción, Antonio Aragón,
pasó a la Confederación Hidrográfica del Ebro y promocionó el
Pacto del Agua que, con el ardid de la agricultura, sembró el
Pirineo de unos embalses que son el mayor reservorio
destinado... al trasvase del Ebro. ¡Bingo!
Si a esto añadimos que tanto Benigno
Blanco como otros personajes del entorno electricoladrillero han
sido acusados ante la justicia de prevaricación, falsedad
documental, riesgo catastrófico y otras minucias relacionadas
con el PHN, lo menos que se deduce es que la coartada "verde" de
Blasco es una nueva versión del timo de la estampita.
Dicho lo cual, ruego a su señoría que, si
se digna debatir conmigo, suprima el blablablá, no confunda
manifestaciones populares con subvenciones paelleras a cargo del
erario y evite el autobombo. Al grano, por favor:
1) Sírvase impugnar el texto completo de
Carlos de Prada –no mi breve resumen– y sus alegaciones de
colusión entre el Partido Popular y el capital privado; 2)
Puesto que presume de quijote medioambiental, justifique el
modelo económico desarrollista y antiecológico en que se basa el
trasvase de un Ebro ya malherido, cuyo cauce es hoy un 50% menor
que hace cuarenta años y 3) Razone sus respuestas.
Como veis, don Rafael, este espadachín
acepta el reto y, ¡voto a bríos!, espera de pie firme las muy
neoliberales verdades de vuesa merced.
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CONTRA BLASCO EN EL SITIO WEB DE EL PAÍS, PULSE SOBRE LA
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EL PAÍS-Comunidad Valenciana, martes
2 de diciembre de 2003 |
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